En Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil, Sandro Bruno Fernandes, de 25 años, salió de casa y desapareció sin explicar a dónde se dirigía.
La familia comenzó a buscarlo por distintos lugares, incluyendo el barrio, hospitales, su trabajo y dependencias policiales.
También difundieron fotografías y panfletos para intentar encontrar alguna información que permitiera conocer su paradero.
Sin embargo, durante varios días no apareció ninguna pista sobre el joven auxiliar de logística.

La búsqueda en el IML
Cuatro días después de su desaparición, los familiares decidieron acudir al Instituto Médico Legal (IML) de Belo Horizonte.
El tío de Sandro llegó al lugar con un mal presentimiento, según relató posteriormente la familia.
Mientras revisaban fotografías y conversaban con funcionarios, los familiares reconocieron a Sandro entre los cuerpos que permanecían allí.
El joven llevaba aproximadamente tres días en el IML, aunque sus familiares no habían recibido información que les permitiera identificarlo antes.
La situación causó sorpresa y dolor, especialmente porque Sandro había salido de casa llevando sus documentos personales.
Cuando fue encontrado, sin embargo, no tenía documentos consigo.

La última noche
La madre contó que, antes de salir de casa, tuvo una discusión con su hijo.
Según su relato, Sandro estaba muy nervioso y alterado, por lo que ella intentó detenerlo.
La mujer explicó que trató de contenerlo porque quería evitar que saliera en esas condiciones, pero finalmente no consiguió hacerlo.
Sandro salió de la vivienda aquella noche y no regresó.
Durante las primeras horas de búsqueda, los familiares también descubrieron que el joven había pasado por la casa de su hermana.
En ese lugar habría tenido una discusión con un hombre que, según los familiares, lo amenazó y afirmó tener parentesco con policías.
Después de ese episodio, Sandro dejó de ser visto.
El cuerpo presentaba heridas
Cuando los familiares finalmente encontraron a Sandro en el IML, observaron que presentaba varias lesiones en el cuerpo.
También tenía un corte en el cuello, un detalle que aumentó las dudas de sus familiares sobre las circunstancias de su muerte.
Según el registro del IML, el cuerpo había sido trasladado después de que personas que pasaban por determinado lugar lo encontraron tendido en el suelo.
El servicio de recolección de cuerpos fue llamado posteriormente para realizar el traslado.
Las preguntas de la familia
Los familiares quieren saber qué ocurrió durante las horas posteriores a la salida de Sandro.
También buscan esclarecer quién era el hombre con quien tuvo la discusión y si ese episodio tiene alguna relación con lo ocurrido posteriormente.
La familia sostiene que Sandro no tenía participación conocida en tráfico de drogas ni venta de sustancias ilícitas.
Tampoco entienden cómo su cuerpo permaneció varios días en el IML sin que ellos fueran informados.
Los familiares afirmaron además que no encontraron un boletín de ocurrencia relacionado con el caso, situación que aumentó su preocupación.
Investigación pendiente
Las cámaras de seguridad instaladas en la zona podrían ayudar a reconstruir los últimos momentos conocidos de Sandro.
Las imágenes podrían permitir identificar con quién estuvo, hacia dónde se dirigió y qué ocurrió antes de que fuera encontrado.
Por ahora, la familia espera respuestas sobre las circunstancias que llevaron a la muerte del joven.
El caso continúa rodeado de preguntas, principalmente sobre la discusión que tuvo antes de desaparecer y las personas que pudieron haber tenido contacto con él.