Paula Santos da Silva

São Vicente, São Paulo, Brasil. Paula Santos da Silva, de 37 anos, fue atacada cuando regresaba de su trabajo. La investigación concluyó que el responsable fue su exnovio, Severino Alves Pereira, de 56 años.

Las autoridades informaron que el crimen ocurrió después de que la víctima decidiera poner fin a una relación que había durado apenas tres meses.

Un romance breve que terminó con la separación

De acuerdo con la investigación, Severino Alves Pereira realizaba servicios en el edificio donde vivía Paula Santos da Silva.

Con el paso del tiempo comenzaron una relación sentimental. Sin embargo, mientras él quería casarse, ella decidió terminar el noviazgo.

La mujer también lo habría bloqueado en su teléfono celular y le prohibió volver a ingresar a su apartamento.

Según la Policía Civil, el hombre no aceptó la ruptura y comenzó a actuar motivado por los celos.

Esperó a Paula al salir del trabajo

El día del hecho, Severino fue hasta el centro comercial donde trabajaba Paula.

Allí preguntó por ella y permaneció esperando hasta que terminó su jornada laboral.

Cuando la mujer salió caminando para regresar a su casa, el hombre comenzó a seguirla sin que ella lo notara.

Cámaras registraron el ataque

Las cámaras de seguridad captaron los últimos minutos de vida de Paula Santos da Silva.

En las imágenes se observa cómo Severino se acerca de manera repentina y la intercepta en plena vía pública.

Una persona que presenció la escena alcanzó a notar la discusión entre ambos y pareció anticipar que algo grave estaba por ocurrir.

Poco después, el agresor sacó un cuchillo y atacó a la víctima en varias ocasiones, para luego escapar corriendo.

Intentó llegar a casa

Gravemente herida, Paula caminó varias cuadras mientras perdía gran cantidad de sangre.

Su intención era llegar al edificio donde vivía junto a su hija de 9 años, quien la esperaba en casa.

Sin embargo, la mujer se desplomó en medio de la calle antes de llegar.

Varias personas intentaron auxiliarla mientras esperaban a los servicios de emergencia, pero murió en el lugar debido a la gravedad de las heridas.

Regresó al edificio y fingió preocupación

Después del ataque, la investigación determinó que Severino arrojó el cuchillo utilizado en un canal con salida al mar.

Posteriormente regresó al edificio donde residía la víctima.

Según la Policía, allí manifestó estar preocupado por Paula y por la hija de la mujer.

Incluso aseguró que tenía mucho cariño por la niña y se ofreció a colaborar con la búsqueda del responsable.

Fue a la comisaría sin saber que ya había pruebas

El hombre también acudió a la comisaría de São Vicente, donde permaneció siguiendo el desarrollo de la investigación.

Lo que desconocía era que los investigadores ya habían obtenido grabaciones de las cámaras de seguridad.

Los agentes notaron que el sospechoso captado en los videos vestía exactamente la misma ropa que Severino: una camiseta roja, bermuda blanca y sandalias.

Ante las sospechas, los policías decidieron mantenerlo en la dependencia mientras reunían más pruebas.

La evidencia permitió su captura

Durante las diligencias, una persona reconoció a Severino como el hombre que siguió a Paula antes del ataque.

Además, una pericia encontró rastros de sangre debajo de su ropa, reforzando las evidencias en su contra.

Con esos elementos, los investigadores realizaron su detención en flagrancia, prácticamente en la puerta de la comisaría.

Confesó el crimen

Durante el interrogatorio, Severino Alves Pereira confesó ser el autor del ataque.

Según declaró a la Policía, actuó por celos, ya que soñaba con casarse con Paula y no aceptó que ella terminara la relación.

También afirmó que descubrió mensajes que la víctima intercambiaba con un exnovio, situación que incrementó su enojo.

Los investigadores indicaron que el hombre esperó deliberadamente la salida de Paula del centro comercial para seguirla y atacarla.

Investigación

La Fiscalía le atribuye el delito de feminicidio doblemente calificado, al considerar que actuó mediante una emboscada y dejó a la víctima sin posibilidad de defenderse.

Tras el crimen, la hija de Paula Santos da Silva, de 9 años, quedó bajo el cuidado de su padre biológico, mientras continúa el proceso judicial contra Severino Alves Pereira.

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