Maria das Graças vivía y trabajaba en una propiedad rural conocida como Sítio Kauan. Su desaparición ocurrió en un contexto de rutina normal en la chácara.
La familia informó que el celular de la víctima dejó de registrar actividad a las 9:02 de la mañana del martes, sin más contacto posterior.
Horas antes, el caseiro Rafael afirmó haberla visto entre las 4:30 y 4:40 de la tarde, trabajando dentro de la propiedad.
Búsqueda y primeras sospechas
Durante semanas, equipos de rescate, policías y familiares realizaron búsquedas en áreas de mata, lagos y alrededores de la chácara.
El propio Rafael participó activamente en las búsquedas, mostrando disposición y acompañando a la familia en todo momento.
Sin embargo, los horarios que relataba comenzaron a generar dudas en los familiares de la víctima.

Confrontación con el caseiro
La familia cuestionó las versiones de Rafael sobre el día del desaparecimiento, especialmente por la diferencia entre el celular apagado y la supuesta última vista.
En una confrontación, la familia insistió en inconsistencias sobre los horarios y el comportamiento dentro de la propiedad.
La tensión aumentó cuando surgieron contradicciones en los relatos del sospechoso.

Confesión y hallazgo del cuerpo
Tras nuevas diligencias, la policía llamó a Rafael para un interrogatorio más profundo, donde terminó confesando el crimen.
El propio caseiro indicó el lugar donde había dejado el cuerpo en una zona de mata.
El hallazgo ocurrió en una área rural de Itupeva, con el cuerpo en avanzado estado de descomposición.
Detalles de la investigación
Según el testimonio, hubo una discusión relacionada con el trabajo en la chácara, ya que la víctima reclamaba incumplimientos de horario.
Se indicó que Rafael habría golpeado a la mujer y luego transportado el cuerpo aproximadamente 30 kilómetros en un vehículo prestado.
El cuerpo fue encontrado con manos y piernas atadas, según los peritajes iniciales.

Investigación policial y versiones
El sospechoso alegó una versión de defensa propia, pero la policía descartó esta hipótesis tras analizar testimonios y evidencias.
Durante el interrogatorio, incluso fue utilizado un recurso de presión psicológica mencionando a su padre, lo que llevó a la confesión.
El cuerpo fue trasladado al IML de Jundiaí para análisis forense.
Reacción de la familia y nuevas dudas
La familia de Maria das Graças afirmó que aún existen dudas sobre posibles cómplices en la desova del cuerpo.
También destacaron que la víctima tenía planes de jubilarse tras años de trabajo en la chácara.
El caso continúa bajo investigación para esclarecer completamente todos los detalles del crimen.