Mandaguari, Paraná, Brasil. Las primas Letícia García Mendes y Estela Dalva Melegar Almeida, ambas de 18 años, fueron encontradas después de cuatro meses desaparecidas.
Las jóvenes habían salido de casa el 20 de abril, cerca de las 11 de la noche, tras recibir una invitación para viajar a Porto Rico.
El destino era un municipio turístico ubicado al noroeste de Paraná, aproximadamente a 150 kilómetros de distancia.
Según la investigación, las primas viajaron en una camioneta junto a Cleiton Antônio da Silva Cruz, de 39 años, conocido como Dog Dog.

La desaparición de las jóvenes
Las cámaras de seguridad registraron una camioneta oscura estacionada frente a la vivienda de una de las jóvenes.
Poco después, Letícia y Estela subieron al vehículo y abandonaron el lugar para asistir al evento.
Las últimas publicaciones de Estela mostraron a las primas dentro de la camioneta durante la madrugada del 21 de abril.
Después de ese momento, las comunicaciones de ambas dejaron de registrarse.
La investigación estableció que solamente el teléfono de Dog Dog emitió una señal durante el regreso hacia la región de Cianorte.
La señal fue ubicada aproximadamente en una torre de telefonía de Paranavaí.
Los teléfonos celulares de Letícia y Estela fueron desactivados posteriormente.
Al día siguiente, sus madres intentaron comunicarse con ellas, pero los mensajes nunca fueron entregados ni respondidos.
La desaparición provocó una investigación que se extendió durante cuatro meses.

Dog Dog era buscado por las autoridades
Durante las investigaciones, Cleiton se convirtió en el principal sospechoso de la desaparición de las jóvenes.
Las autoridades solicitaron su arresto provisional y descubrieron que utilizaba diferentes nombres para alquilar propiedades.
Entre los nombres utilizados estaban Vittor y Davi, identidades que buscaban dificultar su localización.
La Policía Civil logró establecer que Davi era realmente Cleiton Antônio da Silva Cruz, un hombre de 39 años.
Las autoridades señalaron que tenía antecedentes por robo y narcotráfico, además de órdenes de arresto pendientes.
También era considerado un hombre peligroso y había sido incluido en una lista de personas buscadas internacionalmente.

El escondite en Mandaguari
Durante la investigación, la policía sospechó que Dog Dog podía haberse escondido fuera de Brasil.
Sin embargo, las autoridades descubrieron que permanecía en la región de Mandaguari, donde llevaba aproximadamente 15 días escondido.
La pista surgió después de un robo cometido a principios de agosto en São João do Ivaí.
El delito fue registrado por cámaras de seguridad y Cleiton habría sido reconocido durante el análisis de las imágenes.
El vehículo utilizado durante la fuga también fue rastreado por los investigadores.
A partir de esa información, la Policía Civil comenzó a vigilar una vivienda en Mandaguari.
La vigilancia se mantuvo durante varios días hasta que las autoridades decidieron realizar la operación para detenerlo.

El operativo policial
Cuando los agentes llegaron a la propiedad, Cleiton se negó a entregarse y comenzó a escapar por la vivienda.
Saltó un muro y posteriormente pasó hacia el techo antes de ingresar a la casa de un vecino.
Dentro de esa residencia, tomó a un hombre como rehén y lo llevó hasta un baño.
Según el relato del residente, Cleiton tomó un tenedor de barbacoa y lo utilizó para amenazarlo.
La policía ingresó al inmueble y ordenó repetidamente que liberara al rehén y se entregara.
Cleiton no obedeció las órdenes y se produjo un enfrentamiento con los agentes.
El hombre murió dentro del baño de la vivienda, según la información entregada durante la cobertura.
El residente que había sido tomado como rehén no resultó herido y posteriormente pudo salir del inmueble.
Los equipos de emergencia acudieron al lugar y confirmaron la muerte de Cleiton.
El cómplice entregó una ubicación
Después del operativo, la Policía Civil localizó a un supuesto cómplice de Cleiton, conocido por el apodo de Magrão.
El hombre fue detenido en Umuarama y, durante el interrogatorio, proporcionó información sobre el paradero de las jóvenes.
Magrão indicó a los investigadores el lugar donde él y Dog Dog presuntamente habían escondido los cuerpos.
La información llevó a los agentes hasta un camino rural ubicado en la región de Paraíso do Norte.
La Policía Civil acudió inmediatamente al sitio señalado para verificar la información entregada por el detenido.
Los restos de Letícia y Estela fueron encontrados durante la tarde del viernes 21 de agosto, cuatro meses después de su desaparición.
El hallazgo permitió a las autoridades dar una respuesta a las familias que buscaban a las jóvenes desde abril.
Explosivos encontrados en la vivienda
Durante la operación en Mandaguari, los agentes también encontraron material explosivo, armas y municiones dentro de la propiedad donde Cleiton se escondía.
Debido a la presencia de los explosivos, fue solicitada la intervención de un escuadrón especializado en desactivación de bombas.
Los investigadores continuaron trabajando tanto en la vivienda como en el lugar donde fueron encontrados los restos.
La policía también analiza si Cleiton tenía relación con grupos dedicados a robos de bancos en Paraná.
Esa posible conexión todavía debía ser esclarecida por las investigaciones policiales.
Cleiton era originario de Mandaguari y, según la información difundida, conocía ampliamente la región y sus municipios vecinos.
Las autoridades también señalaron que anteriormente había sido detenido en Mandaguari por tráfico de drogas.
El caso comenzó con la desaparición de dos jóvenes el 20 de abril y terminó cuatro meses después con la localización de sus restos y la muerte del principal sospechoso durante un operativo policial.