Bragança Paulista, estado de São Paulo, Brasil. Leonardo, un hombre de 32 años, fue hallado sin vida después de permanecer cuatro días desaparecido. La investigación apunta como principal sospechoso a su expareja.
Según sus familiares, Leonardo era conocido por ser una persona alegre, trabajadora y muy unida a su familia. Aunque tenía vivienda propia, seguía viviendo junto a su madre.
La última vez que fue visto fue la tarde del miércoles de la semana pasada, cuando regresó a la casa de su madre tras comprar pan en un comercio cercano.
Después de llegar, revisó su teléfono durante unos minutos y volvió a salir. Desde ese momento, su familia perdió todo contacto con él.

Una rutina que cambió el día de su desaparición
Leonardo trabajaba como auxiliar de supermercado y tenía una rutina que rara vez modificaba.
Al terminar su jornada laboral, acostumbraba sacar a pasear a sus dos perros por un camino cercano a su vivienda.
En una zona de pastizales dejaba que los animales corrieran libremente antes de regresar a casa.
Sin embargo, el día de su desaparición ocurrió algo diferente.
Leonardo salió sin llevar a sus perros, un detalle que llamó la atención de sus familiares cuando comenzaron a reconstruir sus últimos movimientos.

Cuatro días de búsqueda
Tras dejar de responder llamadas y mensajes, su madre comenzó a buscarlo y pidió ayuda a amigos y conocidos.
Nadie sabía dónde estaba ni había tenido contacto con él.
Cuatro días después, el propietario de un terreno acudió al lugar para mover su ganado.
Fue entonces cuando encontró un cuerpo parcialmente enterrado en una zona boscosa ubicada aproximadamente a un kilómetro de la vivienda de Leonardo.
La familia confirmó que se trataba de él.

El cuerpo presentaba señales de violencia
Las autoridades determinaron que el cuerpo había sido ocultado en una fosa poco profunda, sobre un hormiguero.
Solo el torso estaba cubierto con tierra, mientras que las piernas y los brazos permanecían expuestos.
Además, el responsable habría prendido fuego al cuerpo.
Según la familia, el objetivo habría sido ocultar los tatuajes que Leonardo tenía en el cuello, el pecho y los brazos para dificultar su identificación.

Un antecedente de violencia en la relación
Durante la investigación, los familiares informaron a la Policía Civil sobre una antigua relación sentimental de Leonardo con un hombre conocido como Leudorico.
De acuerdo con su hermano, la relación estuvo marcada por episodios de violencia.
En una fuerte discusión ocurrida años atrás, Leudorico mordió uno de los dedos de Leonardo con tal fuerza que le arrancó parte de la punta.
Tras ese episodio, Leonardo respondió con un golpe y la madre de la víctima pidió al agresor que abandonara la vivienda.
La relación terminó y ambos dejaron de convivir.
La reaparición del exnovio
Los familiares aseguraron que, después de varios años sin verlo, Leudorico volvió a aparecer recientemente en el barrio.
Vecinos afirmaron haberlo visto recorriendo la zona poco antes de la desaparición de Leonardo.
Ese dato fue comunicado a los investigadores y pasó a formar parte de las diligencias.
La investigación avanzó rápidamente
Con la información aportada por la familia y otras pruebas reunidas durante la investigación, la Policía Civil identificó a Leudorico como el principal sospechoso.
Según las autoridades, el hombre intentó escapar después de que el cuerpo fuera encontrado.
No obstante, fue localizado y detenido antes de abandonar la región.
Hasta el momento, la principal línea de investigación considera que el crimen estaría relacionado con el antiguo vínculo entre ambos, aunque las autoridades continúan trabajando para esclarecer completamente el móvil del caso.
La familia espera justicia
Los familiares destacaron que Leonardo siempre fue una persona querida y aseguraron que nunca tuvo conflictos con otras personas.
También manifestaron su esperanza de que el principal sospechoso permanezca detenido mientras avanzan las investigaciones y el proceso judicial por el caso.