Mogi Mirim, São Paulo, Brasil. El comerciante José Donizete da Silva Júnior, de 27 años, perdió la vida tras ser atraído a una falsa negociación para vender un celular valorado en 7.500 reales, en una emboscada preparada por delincuentes.
Júnior era propietario de una tienda dedicada a la compra y venta de teléfonos celulares nuevos y seminuevos en Espírito Santo do Pinhal.
Además de atender su negocio físico, también ofrecía equipos por internet.
Con frecuencia, él mismo realizaba las entregas para conocer personalmente a sus clientes.
Familiares contaron que disfrutaba ver la alegría de las personas cuando recibían un teléfono nuevo.
Aseguraron que no trataba a los compradores como simples clientes, sino como amigos.

La venta fue acordada por redes sociales
La negociación comenzó cuando una persona contactó el perfil de la tienda en una red social.
El supuesto comprador mostró interés en adquirir un celular con un valor de 7.500 reales.
Ambas partes acordaron encontrarse en un domicilio ubicado en el barrio Laranjeiras, en Mogi Mirim, ciudad situada a unos 44 kilómetros de Espírito Santo do Pinhal.
Ese día, Júnior decidió acudir acompañado de su prometida, Cíntia.
Los dos pensaban que sería una entrega más, como las muchas que el comerciante realizaba habitualmente.

El encuentro terminó siendo una emboscada
Cuando la pareja llegó al lugar acordado, descubrió que no había ningún comprador esperando.
Pocos segundos después, fueron sorprendidos por dos hombres encapuchados.
Al comprender que todo había sido una trampa, Júnior intentó escapar dando marcha atrás con el vehículo.
En ese instante, uno de los delincuentes disparó.
El proyectil atravesó el parabrisas e impactó directamente en el pecho del comerciante.
Sin control, el automóvil terminó descendiendo por un barranco al costado del camino.
Cíntia sobrevivió al ataque e intentó auxiliar a su prometido.
Sin embargo, José Donizete da Silva Júnior falleció en el lugar debido a la gravedad de la herida.
Los responsables escaparon sin llevarse el teléfono celular ni ninguna otra pertenencia.

Otro vendedor ya había sido víctima del mismo engaño
Vecinos de la zona afirmaron que este tipo de delito ya había ocurrido anteriormente.
Según los testimonios, aproximadamente tres semanas antes, otro comerciante dedicado a la venta de celulares fue citado en el mismo barrio mediante una falsa compra.
Al llegar, también fue interceptado por delincuentes.
En ese caso, los asaltantes lograron robarle sus pertenencias, pero la víctima sobrevivió.
Esta coincidencia fortaleció la hipótesis de que un mismo grupo criminal estaría utilizando el mismo método para atraer a vendedores de teléfonos móviles.

La Policía investiga a una posible banda organizada
La Policía Civil investiga si el crimen está relacionado con otros hechos similares registrados en la región.
Los investigadores consideran que los responsables habrían elegido cuidadosamente el lugar del encuentro.
La sospecha es que seleccionaron un punto con poca vigilancia y escasa presencia de cámaras de seguridad para facilitar el ataque y la huida.
Como parte de las diligencias, el teléfono celular de Júnior será sometido a peritajes.
El objetivo es identificar quién creó el perfil utilizado para concretar la falsa negociación.
Hasta el momento, ninguna persona ha sido detenida.
Una familia marcada por la pérdida
Familiares describieron a Júnior como un joven trabajador, dedicado por completo a su negocio y con numerosos proyectos para el futuro.
Entre sus principales metas estaban expandir la empresa hasta contar con cuatro tiendas, casarse con Cíntia y formar una familia.
Su fallecimiento provocó profunda conmoción entre familiares, amigos y clientes, quienes lo recordaron por su trato cercano y su compromiso con el trabajo.
Sus seres queridos esperan que la investigación permita identificar y capturar a los responsables para impedir que otras personas sean víctimas del mismo tipo de engaño.