Niterói, estado de Río de Janeiro, Brasil. Isabela Leite, de 30 años, murió tras permanecer dos meses hospitalizada por las graves lesiones que sufrió durante una agresión atribuida a su expareja.
La empresaria luchó por su vida desde mayo de 2026, cuando ingresó al Hospital Estadual Azevedo Lima con heridas de extrema gravedad en la cabeza, el pecho y otras partes del cuerpo.
Durante ese tiempo permaneció en coma.
En las últimas semanas había mostrado señales de recuperación que devolvieron la esperanza a sus familiares.
Podía reaccionar a conversaciones, sonreír, enviar besos y responder con gestos, pequeños avances que eran celebrados por quienes la acompañaban diariamente.
Sin embargo, la familia recibió una llamada del hospital con la noticia que más temía.
Isabela Leite no logró superar las complicaciones derivadas de las lesiones y falleció después de casi dos meses de internación.

Cómo ocurrió el caso
La agresión ocurrió en mayo de 2026 en Niterói, en la región metropolitana de Río de Janeiro.
Las autoridades no han divulgado públicamente los detalles de cómo ocurrieron los hechos.
Lo que sí confirmó la investigación es que la víctima sufrió graves lesiones en la cabeza, el tórax y otras partes del cuerpo.
Según las investigaciones, fue su entonces pareja, Altino Aíton Sabino, quien la trasladó al hospital.
Al llegar al centro médico, el hombre informó a los médicos que Isabela se encontraba bajo los efectos del alcohol y de drogas.
Después de dejarla en el hospital, abandonó el lugar.

La investigación y la captura
Cinco días después de la agresión, agentes de la Delegacia de Atendimento à Mulher localizaron a Altino Aíton Sabino en el centro de Niterói.
Inicialmente fue detenido de manera temporal.
Posteriormente, la Justicia convirtió esa medida en prisión preventiva, por lo que permanecerá encarcelado mientras espera el juicio por el caso.
De acuerdo con la investigación, el sospechoso ya tenía antecedentes de comportamiento violento, un aspecto que ahora forma parte de las indagaciones realizadas por las autoridades.

El dolor de la familia
Los familiares aseguraron que durante la hospitalización nunca perdieron la esperanza de verla regresar a casa.
Recordaron que cada sonrisa, cada gesto y cada respuesta de Isabela representaban una señal de que estaba mejorando.
Por eso, la noticia de su fallecimiento provocó un profundo impacto entre todos sus seres queridos.
La familia también expresó que anteriormente había conversado con ella sobre la relación que mantenía con el acusado debido a su comportamiento.
Tras su muerte, reiteró que espera que el responsable sea juzgado y reciba la condena correspondiente.
Una hija queda sin su madre
Además de ser empresaria y propietaria de un salón de belleza, Isabela Leite era madre de una niña de 11 años.
Su fallecimiento deja una familia marcada por el dolor y una menor que perdió a su madre.
Sus familiares afirmaron que continuarán buscando justicia y apoyando iniciativas para evitar que otras mujeres sufran situaciones similares.
También insistieron en que la violencia nunca puede justificarse como una muestra de amor, y pidieron que el caso sirva para reforzar la lucha contra la violencia hacia las mujeres en Brasil.