Rio Branco, Acre, Brasil. Un ataque armado dentro del Instituto São José dejó dos trabajadoras fallecidas y otras dos personas heridas la tarde del martes 5 de mayo.
Las autoridades investigan si el responsable, un adolescente de 13 años, mantenía contacto con grupos de odio y violencia en internet relacionados con ataques escolares.
Cómo ocurrió el ataque
Según la Policía Militar, el menor es estudiante de la institución educativa y utilizó un arma que pertenece a su padrastro, quien trabaja como abogado.
El ataque ocurrió en un pasillo cercano a la dirección del colegio y provocó momentos de pánico entre estudiantes, profesores y empleados.
Videos compartidos en redes sociales muestran a varios alumnos corriendo desesperados mientras buscaban refugio tras escuchar los disparos.
Víctimas identificadas
Las víctimas mortales fueron identificadas como Raquel Sales Feitosa y Alzenir Pereira, ambas inspectoras de la escuela.
Además, una estudiante y otra persona resultaron heridas durante el ataque. Hasta el momento, las autoridades no han divulgado detalles sobre su estado de salud.

Investigación sobre grupos de odio
La Policía Civil del Acre informó que investiga si el adolescente actuó influenciado por comunidades virtuales que promueven violencia, ataques escolares y discursos de odio.
Los investigadores realizan diligencias para identificar posibles participantes y determinar si el ataque fue planeado con ayuda de otras personas.
La principal línea de investigación señala que el adolescente posiblemente no habría organizado el atentado solo.

Charlas sobre violencia días antes
Uno de los puntos que más llamó la atención de las autoridades es que, aproximadamente diez días antes del ataque, la escuela recibió charlas impartidas por policías.
Durante esas actividades se abordaron temas relacionados con violencia escolar, bullying y riesgos del uso de redes sociales entre adolescentes.

Atención a estudiantes y familiares
Equipos médicos y profesionales de apoyo psicológico fueron enviados al colegio para atender a las víctimas, familiares y miembros de la comunidad escolar.
El caso continúa bajo investigación mientras las autoridades intentan esclarecer la motivación del ataque y posibles conexiones del menor con grupos violentos en internet.