Francisco, conocido como Juninho, era un carnicero que trabajaba en una carnicería de la zona norte de São Paulo, Brasil. Era esposo y padre de dos hijos.
Llevaba seis años trabajando en el establecimiento, donde se destacaba por su habilidad para cortar carne y atender a los clientes.
Sus compañeros lo describían como un trabajador dedicado, puntual y dispuesto a ayudar. Sin embargo, su exigencia con las tareas laborales había provocado conflictos con otro empleado.

Los desacuerdos que comenzaron en el trabajo
Francisco era conocido por cuidar cada detalle de su trabajo. Cuando consideraba que sus compañeros no cumplían con lo esperado, hacía comentarios que generaban molestias.
Uno de los empleados que más se incomodaba con esa actitud era Josival, conocido por el apodo de Bigode o Mustache.
Según los testimonios recogidos, ambos ya habían tenido enfrentamientos anteriores relacionados con sus responsabilidades dentro de la carnicería.
Algunos compañeros señalaron que Josival interpretaba las exigencias de Francisco como una intención de sobresalir por encima de los demás.
Con el tiempo, los comentarios se volvieron frecuentes y aumentaron la tensión entre los dos trabajadores.

La discusión que terminó con la intervención del gerente
El día de los hechos, Francisco y Josival protagonizaron una nueva discusión acalorada en la planta superior del establecimiento.
Los compañeros intervinieron para separarlos antes de que la situación empeorara. El gerente también participó y llevó a Josival a la planta baja.
El responsable del negocio intentó tranquilizarlo y le indicó que se marchara a casa antes de terminar su jornada laboral.
Sin embargo, Josival no abandonó el establecimiento como le habían indicado. En lugar de hacerlo, regresó al interior de la carnicería.

Las cámaras registraron lo ocurrido
Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran que Francisco conversaba brevemente con un compañero en una zona de descanso.
Después, se dirigió hacia otro espacio del establecimiento sin advertir que Josival regresaba con un cuchillo en la mano.
Según las imágenes descritas durante el reportaje, el agresor llegó acompañado de otros empleados y se acercó a Francisco sin que hubiera una nueva discusión.
Luego, lo pateó y lo hirió con el cuchillo en el abdomen.
Los compañeros reaccionaron rápidamente para auxiliar a la víctima y apartar al atacante. El gerente también intentó intervenir durante los momentos de confusión.
Varios trabajadores consiguieron sujetar a Josival y quitarle el cuchillo. El arma fue colocada sobre una mesa y posteriormente retirada.
No obstante, el hombre consiguió liberarse y huyó del establecimiento antes de que pudieran detenerlo.
Francisco fue trasladado a un hospital, donde murió aproximadamente cuatro horas después de la agresión.

Su último día libre junto a su familia
Francisco había aprovechado su último día de descanso antes de los hechos para permanecer en casa con su esposa y sus dos hijos.
Además de trabajar como carnicero, también realizaba labores como repartidor.
Su esposa recordó que aquel viernes pasó gran parte de la tarde junto a la familia. Con el paso del tiempo, ese recuerdo adquirió un significado especial para ella.
Francisco dejó dos hijos, de 10 y 17 años, quienes ahora deben afrontar su ausencia.
La familia explicó que el dolor continúa presente cada día, especialmente durante las noches, cuando todavía esperan que regrese a casa.
También recordaron a la mascota del hogar, que permanece pendiente de la puerta y espera junto a la cama.

La familia pide que encuentren a Josival
Tras lo ocurrido, las autoridades emitieron una orden de arresto contra Josival.
Mientras continúa su búsqueda, vecinos de Francisco colaboran difundiendo fotografías del sospechoso para facilitar su identificación y localización.
La esposa relató que uno de los niños vio una fotografía de su padre y preguntó si ya habían detenido al responsable.
La mujer tuvo que responderle que todavía no había sido capturado.
De acuerdo con la información presentada en el reportaje, Josival tiene familiares en el estado de Alagoas.
Las autoridades manejaban información que apuntaba a que el sospechoso habría abandonado São Paulo y posiblemente se encontraría en la región nordeste de Brasil.

El vínculo entre la familia y el sospechoso
Otro aspecto que causó indignación entre los familiares fue la relación previa que existía entre Josival y el entorno de Francisco.
El hermano de la víctima explicó que conocía al sospechoso desde antes y que incluso lo había ayudado cuando atravesaba dificultades.
Ambos mantenían una amistad y frecuentaban los mismos espacios, por lo que sus familias terminaron conociéndose.
Cuando supo que Josival era el señalado por la agresión contra su hermano, aseguró que le resultó muy difícil aceptar lo sucedido.
El familiar expresó su preocupación por la posibilidad de que el sospechoso pudiera hacerle daño a otras personas mientras permaneciera prófugo.
Por esa razón, pidió que las autoridades lograran localizarlo cuanto antes.
La investigación continúa
Las fotografías difundidas muestran a Josival con barba, aunque su apodo habitual es Bigode, una palabra portuguesa que significa bigote.
Los familiares y vecinos mantienen la difusión de su imagen para contribuir a su localización.
Hasta el momento descrito en el reportaje, Josival seguía prófugo y tenía una orden de arresto vigente.
La investigación busca dar con su paradero y esclarecer las circunstancias que llevaron al enfrentamiento entre ambos trabajadores.