Lucena, Paraíba, Brasil. Una adolescente de 13 años, que permanecía desaparecida desde el 4 de julio, fue encontrada sin vida en una fosa clandestina durante una operación conjunta de la Policía Civil y la Policía Militar.
Las investigaciones apuntan a que el crimen estaría relacionado con una disputa dentro de una misma organización criminal que opera en la región.
Según informó la Policía Civil, la menor había desaparecido hace casi un mes.
Su cuerpo fue localizado envuelto en una sábana y enterrado en una fosa poco profunda, lo que permitió que el estado de descomposición no estuviera tan avanzado.

Operación permitió capturar a tres sospechosos
Las autoridades ejecutaron la Operación Arcano, nombre elegido por hacer referencia a un hecho oculto que permanecía sin resolverse.
Durante el operativo fueron detenidos tres presuntos implicados en el caso.
Además, los agentes incautaron armas de fuego y teléfonos celulares.
Todo el material será sometido a peritajes y formará parte de la investigación.
La principal hipótesis de la investigación
De acuerdo con el delegado Jeferson, la investigación preliminar indica que el crimen habría sido ordenado por un líder criminal que se encuentra recluido en un penal.
Las pesquisas señalan que la adolescente presuntamente cambió de grupo dentro de la misma organización criminal dedicada al tráfico de drogas.
La Policía explicó que no se trataría de una rivalidad entre organizaciones distintas, sino entre grupos que operaban bajo la misma estructura criminal en diferentes sectores.
Una tatuaje sería parte del motivo
Los investigadores informaron que la adolescente tenía tatuado en el costado derecho el nombre de uno de los líderes del grupo para el que presuntamente trabajaba.
Según la investigación, los responsables del crimen habrían dañado deliberadamente esa parte del cuerpo, aparentemente para eliminar el nombre tatuado y enviar un mensaje a la organización criminal.
Las autoridades indicaron que esa acción forma parte de los elementos analizados durante la investigación.
Confesión de uno de los detenidos
La Policía informó que uno de los arrestados confesó su participación en el crimen.
Durante su declaración afirmó que se utilizó un revólver calibre .38.
No obstante, el delegado aclaró que únicamente los resultados de la pericia forense determinarán con precisión el arma utilizada.
Los exámenes médicos también establecerán la causa exacta de la muerte y otros detalles del caso.
Autoridades describen un crimen de extrema violencia
El delegado señaló que la escena presentaba indicios de extrema crueldad, aspecto que quedó registrado durante el trabajo realizado por los peritos.
Por su parte, el teniente coronel Alisson afirmó que los detenidos son considerados individuos de alta peligrosidad.
Según explicó, la investigación indica que el crimen fue planificado y ejecutado como una forma de castigo dentro de la estructura criminal.
Las autoridades también señalaron que la adolescente habría sido sometida a agresiones antes de perder la vida, aunque todos esos detalles aún dependen de los informes periciales.
La investigación continúa
La Policía Civil informó que continuará reuniendo pruebas para esclarecer completamente las circunstancias del caso.
Los celulares, las armas decomisadas y demás evidencias serán analizados para determinar la participación de cada uno de los detenidos.
Las autoridades buscan establecer toda la cadena de responsabilidades y confirmar si existen más personas involucradas en la planificación y ejecución del crimen.