Una serie de registros de cámaras de seguridad se ha convertido en un elemento clave dentro de la investigación sobre la desaparición de tres miembros de una misma familia en Cachoeirinha, municipio ubicado en la Región Metropolitana de Porto Alegre, Brasil, ocurrida entre los días 24 y 25 de enero.
Las imágenes corresponden a la vivienda donde residía Silvana Germann de Aguiar, de 48 años, hija del matrimonio conformado por Isail Vieira de Aguiar, de 69 años, y Dalmira Germann de Aguiar, de 70 años.
Los tres permanecen desaparecidos y su paradero continúa siendo desconocido.
De acuerdo con el material audiovisual analizado por las autoridades, a las 20:34 horas del día 24, un automóvil de color rojo ingresó por el portón de la residencia, permaneciendo en el lugar durante aproximadamente ocho minutos antes de retirarse.
Cerca de una hora después, el vehículo blanco perteneciente a Silvana accedió al mismo inmueble, sin que se observe posteriormente su salida.
Más tarde, alrededor de las 23:30 horas, un tercer vehículo llegó a la propiedad, permaneció unos 12 minutos y luego abandonó el sitio.
Las circunstancias que rodean estos movimientos aún no han sido esclarecidas por la Policía Civil, que continúa evaluando el contenido de las grabaciones como parte central de la investigación.
Según información oficial, ese mismo sábado 24, Silvana Germann de Aguiar realizó una publicación en redes sociales en la que informó haber sufrido un incidente vial cuando regresaba desde Gramado, en la Sierra de Rio Grande do Sul, aunque aseguró encontrarse en buen estado de salud y bajo atención médica.
Sin embargo, la policía confirmó que no existen registros de accidentes en el tramo de carretera mencionado.
Tras esa publicación, Isail Vieira de Aguiar y Dalmira Germann de Aguiar habrían salido de su domicilio con la intención de localizar a su hija, sin informar a terceros sobre su destino.
Así lo indicó Anderson Spier, jefe de la 1.ª Comisaría Regional Metropolitana, quien precisó que la interrupción del contacto con los familiares se produjo en momentos distintos.
El domingo siguiente, testigos señalaron que el matrimonio intentó radicar una denuncia por la desaparición de su hija en la comisaría de Cachoeirinha, que se encontraba cerrada en ese momento.
Desde entonces, no se volvió a tener información sobre ellos.
La desaparición de Silvana fue denunciada formalmente por su exesposo, mientras que una sobrina notificó a las autoridades sobre la ausencia del matrimonio de adultos mayores.
Los tres son propietarios de un pequeño comercio, el cual permanece cerrado desde el día 25, fecha en la que fueron vistos por última vez.
El jefe de la Policía Regional de Gravataí señaló que, debido al tiempo transcurrido sin novedades, la línea principal de investigación apunta a que la familia podría haber sido víctima de un hecho delictivo.
En ese contexto, los investigadores continúan recabando testimonios de vecinos y allegados, además de localizar nuevas cámaras de seguridad que permitan reconstruir con mayor precisión los desplazamientos de personas y vehículos en el período crítico.
Las autoridades informaron que Isail y Dalmira no utilizaban teléfonos móviles, mientras que el teléfono celular de Silvana permanece apagado desde el momento de su desaparición.
Silvana Germann de Aguiar es madre de un niño de 9 años, quien actualmente se encuentra bajo el cuidado de su padre, con quien suele pasar los fines de semana.

