Tatiana Schlossberg, periodista enfocada en información ambiental y nieta del expresidente estadounidense John F. Kennedy, falleció a los 35 años, según confirmó su familia este martes a través de un comunicado difundido por la Fundación Biblioteca John F. Kennedy.
La confirmación del deceso fue realizada mediante una publicación en redes sociales, en la que sus familiares expresaron que “nuestra querida Tatiana falleció esta mañana y permanecerá siempre en nuestros corazones”, sin detallar el lugar exacto del fallecimiento.
En noviembre, Schlossberg había informado públicamente que enfrentaba una enfermedad oncológica de carácter agresivo, tras recibir un diagnóstico médico con un pronóstico reservado. Posteriormente, explicó que los especialistas le habían indicado que su expectativa de vida era limitada.
Especializada en periodismo climático, desarrolló su carrera abordando asuntos relacionados con el medio ambiente y el cambio climático.
En ese contexto, mantuvo una postura crítica frente a las posiciones públicas de su pariente Robert F. Kennedy Jr., quien se desempeñaba como secretario de Salud durante el gobierno de Donald Trump, debido a diferencias en temas vinculados a políticas sanitarias y científicas.
Tatiana Schlossberg era hija del diseñador Edwin Schlossberg y de la diplomática Caroline Kennedy. Formaba parte de una de las familias políticas más influyentes de Estados Unidos, siendo nieta del 35.º presidente estadounidense, John F. Kennedy, y de Jacqueline Kennedy Onassis.
La periodista deja dos hijos, un niño nacido en 2022 y una niña nacida en 2024. Su segundo embarazo estuvo directamente relacionado con el diagnóstico médico que marcó el último año de su vida.
En un ensayo personal titulado “Una batalla con mi sangre”, publicado poco más de un mes antes de su fallecimiento, Schlossberg relató que fue diagnosticada con leucemia mieloide aguda tras dar a luz a su segunda hija en mayo de 2024.
En ese texto explicó que, pese a someterse a quimioterapia y a un trasplante de médula ósea, los médicos le informaron que las posibilidades de recuperación eran reducidas.
En el mismo escrito, expresó su preocupación por el impacto emocional de su muerte en su familia, marcada históricamente por episodios trágicos.
Recordó que su abuelo fue asesinado en 1963 y que su tío, John F. Kennedy Jr., falleció en 1999 a los 38 años en un accidente aéreo.
Schlossberg también reflexionó sobre su vida personal y su relación con su madre, señalando el peso emocional que sentía al considerar que su enfermedad representaba una nueva pérdida para su entorno familiar.
Antes de conocer su diagnóstico, llevaba un estilo de vida activo y saludable, que incluía actividades como correr, esquiar y nadar.
Incluso participó en una travesía en el río Hudson, en Nueva York, con fines solidarios, destinada a recaudar fondos para la Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma.
A inicios de noviembre, su hermano, Jack Schlossberg, anunció públicamente su intención de postularse al Congreso de Estados Unidos por el estado de Nueva York, manteniendo la presencia de la familia Kennedy en la vida política del país.
La trayectoria pública de la familia Kennedy, caracterizada por su influencia política intergeneracional y por episodios personales de alto impacto, continúa ocupando un lugar relevante en la memoria colectiva estadounidense, contexto en el que se inscribe la vida y fallecimiento de Tatiana Schlossberg.


