Priscila Xavier Souza da Silva

Priscila Xavier Souza da Silva, una joven de 19 años, fue reportada como desaparecida a finales de febrero de 2026 en la ciudad de Nova Iguaçu, estado de Río de Janeiro, Brasil.

La familia inició una intensa búsqueda sin imaginar que el desenlace del caso estaba mucho más cerca de lo que pensaban.

La desaparición generó preocupación entre sus familiares, quienes comenzaron a buscarla en hospitales, barrios cercanos y distintos puntos de la ciudad.

La madrugada en que fue vista por última vez

De acuerdo con testimonios de familiares, durante la madrugada del 28 de febrero se escuchó un ruido proveniente del portón de la vivienda.

Una de las personas que estaba en la casa relató que salió a verificar qué ocurría luego de escuchar el sonido del portón abriéndose.

Sin embargo, al revisar el lugar no encontró a nadie.

Posteriormente acudió a la casa de un primo que vive en la parte superior de la vivienda para comentarle lo sucedido, pero en ese momento no se detectó nada extraño.

Después de ese momento, Priscila no volvió a ser vista.

La búsqueda de la familia

Durante los días siguientes, los familiares realizaron búsquedas en diferentes zonas de Nova Iguaçu.

Recorrieron barrios cercanos, preguntaron a conocidos y trataron de obtener cualquier información sobre su paradero.

A pesar de los esfuerzos, no lograron encontrar pistas que indicaran dónde podía estar la joven.

El hallazgo en el patio de una vivienda

Tres días después de la desaparición, el martes siguiente, ocurrió el hallazgo que cambió completamente el rumbo del caso.

Un familiar acudió al patio de la vivienda para buscar un pato que se había alejado hacia la parte trasera del terreno.

En ese momento se encontró con una escena inesperada.

Al revisar el lugar descubrió que el cuerpo de Priscila estaba enterrado en el patio de la casa de uno de sus familiares.

Los parientes que estaban en ese momento en la vivienda avisaron de inmediato al resto de la familia.

Condiciones en que fue encontrado el cuerpo

Según relataron los familiares, el cuerpo ya se encontraba en avanzado estado de descomposición.

Aun así, indicaron que pudieron observar señales que sugerían que la joven habría sufrido un ataque.

Entre los detalles mencionados, señalaron que en las uñas había rastros de sangre y que en el cuello se apreciaban marcas rojizas que podrían indicar que hubo un forcejeo.

Situación familiar previa a la desaparición

Los familiares explicaron que Priscila había decidido mudarse recientemente a la casa de un primo.

La joven tomó esa decisión poco antes del carnaval luego de tener un desacuerdo con su madre y su padrastro.

Según el relato de los parientes, ella había comentado que el padrastro presuntamente la había amenazado en varias ocasiones.

También indicaron que, según la joven, el hombre habría lanzado advertencias relacionadas con posibles represalias.

Investigación en curso

Tras el hallazgo, las autoridades fueron notificadas y el caso pasó a manos de la Delegación de Homicidios de la Baixada Fluminense.

Los investigadores iniciaron las diligencias correspondientes para determinar qué ocurrió y quién es responsable de lo sucedido.

Hasta el momento, las autoridades continúan recopilando testimonios y evidencias para esclarecer el caso ocurrido en Nova Iguaçu, estado de Río de Janeiro, Brasil.