El caso ocurrió en São Paulo, Brasil, donde el adolescente Pedro, de 15 años, perdió la vida tras un hecho familiar que ha generado versiones contradictorias.
El incidente se registró dentro de la vivienda familiar, involucrando a su madre y a su hermano mayor, de 17 años.
Cómo ocurrió el hecho
Según los primeros relatos, los hermanos comenzaron una discusión dentro de la casa, algo que, de acuerdo con familiares, era frecuente entre ellos.
Pedro, diagnosticado con trastorno del espectro autista, era descrito como tranquilo, mientras que su hermano era señalado por su comportamiento agresivo.
De acuerdo con una versión inicial, Pedro habría salido de su habitación al escuchar que su madre estaba siendo agredida.
El joven intentó intervenir para protegerla, momento en que se produjo el ataque con arma blanca dentro de la vivienda.
Versiones contradictorias
La madre y el hermano acudieron juntos a la policía tras lo ocurrido. Ambos ofrecieron una versión similar ante los investigadores.
Según ese testimonio, Pedro habría avanzado durante la pelea y terminó cayendo sobre un cuchillo en medio del forcejeo.
Las autoridades consideraron, con base en esa versión, que el hecho podría tratarse de un caso de legítima defensa.
Sin embargo, otros familiares cuestionan este relato y aseguran que la madre ofreció versiones diferentes en conversaciones previas.
Antecedentes de violencia
Familiares indicaron que existían antecedentes de conflictos entre los hermanos, algunos de ellos con episodios físicos.
En una ocasión anterior, el hermano mayor habría intentado agredir a otra hermana, incluso amenazándola con un cuchillo.
Pedro, según ese relato, intervino en ese momento para defenderla, evidenciando un historial de enfrentamientos dentro del hogar.
Reacciones tras el suceso
Pedro fue trasladado a un hospital tras resultar herido, pero falleció poco después debido a la gravedad de la lesión.
El hermano de 17 años no asistió al velorio ni al entierro, lo que generó indignación entre los familiares.
Posteriormente, el joven habría realizado un tatuaje con el nombre de su hermano, gesto que no fue bien recibido por la familia.
Temor y exigencia de justicia
Tras el hecho, la madre decidió sacar al adolescente de la vivienda. Sin embargo, familiares denunciaron que continúan recibiendo amenazas.
Una de las hermanas aseguró sentir miedo, afirmando que el joven ha dicho que podría volver a atacar.
La familia permanece dividida, mientras algunos piden justicia y prisión, otros expresan dolor y confusión por lo ocurrido dentro del hogar.
