Patrícia Cezar Nogueira

Una mujer de 29 años, identificada como Patrícia Cezar Nogueira, fue asesinada la mañana del sábado 10, mientras realizaba labores agrícolas en una plantación de fresas ubicada en una zona rural del municipio de Bom Repouso, en el estado de Minas Gerais, Brasil.

El hecho ocurrió en el sector conocido como Garcias, según confirmaron fuentes oficiales.

De acuerdo con información de la Policía Militar, la víctima se encontraba en su jornada de trabajo cuando fue sorprendida por su expareja, señalado como el principal sospechoso del caso.

Las autoridades indicaron que el hombre presuntamente permanecía oculto en un área de vegetación cercana al lugar.

Durante una pausa laboral, Patrícia se alejó momentáneamente y, en ese contexto, grababa un mensaje de audio a través de una aplicación de mensajería instantánea. En el registro se percibe un disparo seguido de un grito.

Los informes policiales señalan que Patrícia Cezar Nogueira recibió dos impactos de bala en la cabeza, además de una herida en una de sus manos.

Las lesiones resultaron letales y la joven falleció en el sitio. Familiares corroboraron posteriormente el deceso.

La investigación preliminar establece que la relación sentimental entre la víctima y el sospechoso se extendió por aproximadamente 11 meses y había finalizado tiempo atrás.

El individuo no habría aceptado la ruptura. Desde el 29 de noviembre, existía una medida judicial de protección a favor de la mujer, emitida tras un episodio previo de violencia intrafamiliar, en el cual el agresor habría causado daños materiales en la vivienda e impedido que un menor de 7 años se alimentara.

En la mañana del crimen, la víctima había enviado mensajes a personas cercanas en los que expresaba temor, angustia y agotamiento emocional.

En esas comunicaciones, manifestó que había regresado a vivir con familiares como forma de resguardo y advirtió que su excompañero intentaba obtener un arma.

Algunos de esos mensajes fueron incorporados a las diligencias como elementos de contexto.

Tras el hecho, el sospechoso abandonó el lugar y permanece prófugo. La Policía Civil de Minas Gerais asumió la investigación y clasificó el caso como feminicidio, en el marco de la legislación vigente.

Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y recolección de pruebas para el esclarecimiento de los hechos.