En Sorocaba, estado de São Paulo, Brasil, la muerte de Paola Alves Reginaldo, de 25 años, causó conmoción entre vecinos y familiares tras un hecho ocurrido dentro de su propia casa.
La joven madre vivía en una vivienda alquilada junto a su pareja Edvaldo y sus dos hijos pequeños.
Los vecinos comenzaron a notar que algo no estaba bien cuando la casa permaneció en completo silencio durante todo el día.
Vecinos notaron que algo extraño ocurría
El propietario del inmueble, conocido como Orlando, relató que desde la mañana no escuchó ningún movimiento en la vivienda.
Según explicó, era común escuchar ruidos de la familia durante el día, pero en esta ocasión todo permanecía en silencio.
Al regresar nuevamente por la tarde, cerca de las 7:00 de la noche, el silencio continuaba, lo que despertó una fuerte preocupación.
Ante la situación, los vecinos decidieron revisar el exterior de la casa.
Una escalera colocada en la ventana del baño permitió observar el interior.
El hallazgo dentro de la vivienda
Desde la ventana, los vecinos lograron ver a Paola tirada en el suelo del baño.
Tras tomar una fotografía para confirmar lo que observaban, entendieron que algo grave había ocurrido.
Cuando las autoridades llegaron al lugar, confirmaron que la joven ya estaba sin vida.
De acuerdo con el informe de la pericia, el cuerpo presentaba ocho heridas provocadas con un canivete.
El cuerpo de la víctima se encontraba sin ropa y con señales de violencia.
Una joven dedicada a su familia
Vecinos describieron a Paola como una mujer tímida que salía muy poco de su casa.
Según testimonios, la mayor parte del tiempo lo dedicaba a cuidar a sus hijos.
Los niños aún no asistían a la escuela.
Uno de ellos tiene apenas siete meses de edad, mientras que el otro tiene dos años.
El principal sospechoso
Las investigaciones apuntan a Edvaldo, pareja de la víctima, como principal sospechoso del hecho.
Testigos indicaron que el hombre era una persona reservada y que presentaba fuertes celos hacia Paola.
Según la policía, después de lo ocurrido el hombre tomó a los dos hijos del matrimonio y salió de la casa.
La fuga después del crimen
La primera parada del sospechoso fue la casa de su hermana.
Posteriormente se trasladó hacia un sitio rural en la ciudad de Ibiúna, también en el interior de São Paulo.
Agentes policiales lograron localizarlo allí y lo llevaron detenido a una delegación.
En un primer momento, el caso parecía encaminado tras su arresto.
Una liberación que generó indignación
Sin embargo, la situación cambió cuando Edvaldo fue liberado tras ser interrogado.
La liberación ocurrió porque ya había pasado el período legal de flagrancia, según informaron las autoridades.
Mientras tanto, la policía solicitó la prisión preventiva del sospechoso, proceso que depende de una decisión judicial.
Durante ese tiempo, el hombre quedó en libertad.
Los hijos quedaron con la familia materna
Tras lo ocurrido, los dos niños que presenciaron la escena quedaron bajo el cuidado de su abuela materna.
El entierro de Paola se realizó en medio de un ambiente de tristeza, conmoción y reclamos de justicia.
Investigación continúa
Mientras las autoridades analizan los próximos pasos del proceso, la policía mantiene la solicitud de prisión preventiva contra Edivaldo.
Familiares y vecinos esperan que el caso avance rápidamente para esclarecer lo ocurrido y evitar que el responsable permanezca en libertad.
En el barrio donde vivía la joven, la tranquilidad que caracterizaba la zona fue reemplazada por el miedo y la incertidumbre.
Muchos residentes aseguran que todavía intentan entender qué ocurrió dentro de aquella casa en un día que parecía completamente normal.


