Las autoridades investigan un trágico accidente ocurrido en la localidad de Chimpay, Río Negro, Argentina, donde un bebé de un año perdió la vida tras caer a un canal de riego luego de que un vehículo terminara parcialmente sumergido.
El hecho se registró durante la mañana del 1 de enero, en una zona urbana cercana a una de las arterias más transitadas del municipio, un sector que carece de barandas o sistemas de contención.
De acuerdo con la información confirmada, el automóvil involucrado, un Renault Sandero, era conducido por el padre del niño, un adolescente de 17 años, quien viajaba acompañado por la madre del menor, de 16 años, y el pequeño identificado como Neithan Ezequiel Pino Núñez.
Tras el siniestro, ambos progenitores lograron salir del rodado por sus propios medios y fueron hallados por el personal policial en la orilla, en evidente estado de conmoción.
Al arribar efectivos de la Comisaría 37°, se inició un operativo de búsqueda en el cauce. Los agentes ingresaron al agua para revisar el interior del vehículo, sin hallar al niño.
Minutos después, el cuerpo del bebé fue localizado a aproximadamente 100 metros aguas abajo, arrastrado por la corriente del canal, y rescatado por los uniformados.
Durante las tareas en el lugar, se encontró en la vereda opuesta un asiento de seguridad infantil, comúnmente conocido como “huevito”.
Sin embargo, las autoridades aún no han podido determinar si el menor viajaba correctamente asegurado en la sillita o si se encontraba sin sujeción dentro del automóvil, un punto central para la reconstrucción del hecho.
En ese marco, la Brigada de Investigaciones realiza un relevamiento de cámaras de seguridad de la zona para establecer la velocidad de circulación y las maniobras previas al despiste.
El caso se maneja con estricto hermetismo debido a que los padres del niño son menores de edad.
Desde el Ministerio Público se informó que el conductor fue notificado de la causa en trámite, sin que se haya dispuesto su detención ni la formulación inmediata de cargos.
El jefe de la Unidad Regional 5°, Juan Carlos Bautista, confirmó en declaraciones radiales que el bebé y sus padres fueron trasladados al hospital local, donde los profesionales de la salud constataron el fallecimiento del niño.
Asimismo, precisó que al conductor se le realizó una extracción de sangre para determinar la posible presencia de sustancias, cuyos resultados aún no fueron incorporados al expediente judicial.
En el lugar del accidente intervinieron la Fiscalía de turno, Policía, Bomberos, Criminalística y la Brigada de Investigaciones. El vehículo fue secuestrado para su análisis, y se tomaron declaraciones a testigos ocasionales.
Las pericias mecánicas pendientes buscarán establecer si el siniestro se produjo por una falla técnica o por una maniobra del conductor.
