Marco Aurélio Maciel y Francisco Jonas Maciel

Un empresario fue víctima de un asalto planificado con información interna en el municipio de Barueri, en la región metropolitana de São Paulo, Brasil, luego de que una obra de remodelación se convirtiera en el escenario de un delito complejo que incluyó retención ilegal, transferencias bancarias forzadas y el presunto quebrantamiento de la confianza profesional.

Los hechos ocurrieron a comienzos de este año, cuando el empresario había convocado a una reunión técnica en un galpón para definir los detalles de una reforma de alto valor económico.

Al lugar acudieron un ingeniero civil, un maestro de obras y otros trabajadores vinculados al proyecto.

Sin embargo, en el día y horario acordados, el inmueble fue invadido por tres hombres armados, quienes redujeron a la víctima y la mantuvieron privada de su libertad durante más de tres horas.

Durante ese lapso, los asaltantes obligaron al empresario a realizar transferencias electrónicas vía Pix, además de sustraer relojes de alta gama, joyas y otros objetos de valor, generando un perjuicio económico estimado en casi R$ 140.000.

Paralelamente, un cuarto implicado utilizó el vehículo de la víctima para desplazarse hasta la capital paulista, donde efectuó compras de piezas de oro en joyerías, operaciones que quedaron registradas en cámaras de seguridad.

El sospechoso fue identificado como Marco Aurélio Maciel, de 28 años, quien posteriormente regresó al lugar del cautiverio para reunirse con los demás integrantes del grupo antes de huir.

Las imágenes captadas por sistemas de videovigilancia y el análisis de las transacciones financieras permitieron a la Policía Civil de São Paulo reconstruir la secuencia del delito y detectar dos líneas principales de investigación.

Con el avance de las diligencias y el acceso a los teléfonos móviles de los detenidos, los investigadores concluyeron que el plan delictivo habría sido ideado por el ingeniero civil contratado, identificado como Francisco Jonas Maciel, quien presuntamente actuó en coordinación con su primo Marco Aurélio Maciel.

Según la pesquisa, la información técnica y la rutina de la obra habrían sido determinantes para la ejecución del asalto.

El 16 de enero, la policía arrestó a dos integrantes de la organización, señalada como un grupo estructurado con antecedentes en otros delitos patrimoniales.

De acuerdo con los registros oficiales, Marco Aurélio Maciel mantiene vínculos con robos de camiones ocurridos en la misma región.

En contraste, el ingeniero Francisco Jonas Maciel negó su participación al ser presentado ante las autoridades.

Las órdenes judiciales incluyen seis mandatos de prisión temporal, con operativos realizados en Jandira y Barueri.

Otros dos sospechosos, Júlio Omar Alves y Vinícius Alves, señalados como familiares entre sí, continúan prófugos.

La Policía Civil informó que los investigados deberán responder por robos con restricción de libertad, asociación delictiva y operaciones financieras irregulares.

La investigación permanece en curso bajo la coordinación de la Policía Civil del Estado de São Paulo, que continúa recabando pruebas para esclarecer la participación individual de cada implicado y determinar la totalidad de los hechos relacionados con este asalto agravado con privación de libertad.