Santo Antônio da Platina, Paraná, Brasil. Una mujer fue encontrada sin vida la mañana del sábado 4 tras un violento ataque dentro de su vivienda.
La víctima fue identificada como Luciana de Camargo Oliveira, de entre 43 y 54 años según distintos reportes, quien estaba en su dormitorio al momento del hecho.
Cómo ocurrió el ataque
De acuerdo con los informes iniciales, un hombre vestido de oscuro y con capucha ingresó a la casa durante la mañana.
El intruso sorprendió a los presentes, apartó a un familiar y se dirigió directamente hacia la habitación donde se encontraba la víctima.
En el interior del cuarto, Luciana fue atacada con extrema violencia, recibiendo golpes en la cabeza con un martillo y una herida profunda en el cuello.
Escena dentro de la vivienda
La mujer fue encontrada tendida en el suelo, junto a la cama, en una escena que generó conmoción entre sus familiares.
De inmediato, se dio aviso a los servicios de emergencia y a la Policía Militar, que acudieron rápidamente al lugar.
Sin embargo, al llegar, confirmaron que ya no presentaba signos vitales, por lo que su fallecimiento fue declarado dentro de la vivienda.
Testimonio clave
El hecho fue presenciado por un familiar que se encontraba en la casa durante el ingreso del agresor.
El testigo relató que el atacante actuó con rapidez, sin mediar muchas palabras, y fue directamente hacia la víctima.
Este testimonio se convirtió en una pieza clave para avanzar en la investigación del caso.
Investigación y revelaciones
Horas después, las autoridades iniciaron diligencias junto a la Policía Civil para identificar a los responsables.
Mediante imágenes de cámaras de seguridad, se logró identificar a un joven de 18 años como sospechoso del crimen.
Con el avance de las pesquisas, también se confirmó la participación de la nieta de la víctima, de 20 años, quien estaba en la casa.
Confesión de los implicados
El lunes 6 de abril de 2026, ambos sospechosos fueron interrogados y terminaron confesando su participación en el crimen.
El joven declaró que el hecho fue premeditado y que mantenía una relación con la nieta desde hacía tres meses.
Según su versión, la abuela se oponía a la relación, lo que habría generado el conflicto.
Plan previo al crimen
El acusado afirmó que la nieta le pidió matar a su abuela y al actual compañero de esta.
Aseguró que ella le habría prometido entregar dinero, un vehículo y un teléfono celular como recompensa.
Por su parte, la nieta negó haber ofrecido beneficios económicos, aunque admitió haber actuado por enojo hacia su abuela.
Detalles finales del plan
Según ambos relatos, se comprobó que el crimen fue planificado con anticipación.
Los dos se reunieron cerca de la vivienda antes del ataque, y la joven dejó el portón abierto para facilitar el ingreso del agresor.
Además, confirmaron que el objetivo también incluía al compañero de la víctima, quien no se encontraba en la casa en ese momento.
