Las exequias de Lenda Ismelda Cárdenas Burrión y de su hija Darís Ismelda López Cárdenas, una niña de un año y seis meses, se realizaron en el municipio de Siquinalá, en el departamento de Escuintla, Guatemala, en una ceremonia que congregó a familiares, vecinos y miembros de la comunidad local, mientras las autoridades continúan con las diligencias para esclarecer los hechos relacionados con su fallecimiento.
Según información confirmada por fuentes oficiales, durante la revisión inicial del caso se estableció que no existían alertas de desaparición activas a nombre de la madre ni de la menor al momento de ser localizadas sin vida.
Este dato forma parte del análisis técnico incorporado a las distintas líneas de investigación abiertas por los entes competentes.
Las instituciones responsables indicaron que el proceso se desarrolla bajo reserva, conforme a los procedimientos legales vigentes.
En ese contexto, se mantienen en curso actuaciones periciales, administrativas y de campo orientadas a reconstruir las circunstancias del suceso y a establecer posibles responsabilidades penales, sin que hasta ahora se haya difundido información adicional de carácter público.
Como resultado de un operativo coordinado entre investigadores de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) y la Fiscalía contra el Femicidio, se ejecutaron dos allanamientos en la colonia Peñaflor III, en Siquinalá, Escuintla, que derivaron en la captura de Ronal Antonio López Joachin, de 30 años, conocido como alias “Indio Cirilo”.
La detención se efectuó en cumplimiento de una orden judicial emitida por un juzgado de Escuintla, por su presunta vinculación con el delito de femicidio, en perjuicio de su esposa y su hija.
Durante las diligencias, las autoridades reportaron el aseguramiento de prendas de vestir, siete machetes, tarjetas telefónicas SIM y otros indicios, los cuales fueron embalados y remitidos para su análisis forense, como parte del proceso investigativo en desarrollo.
De acuerdo con registros oficiales, López Joachin cuenta con un antecedente penitenciario del año 2017, relacionado con distribución de marihuana.
El caso salió a la luz el domingo 4 de enero, cuando residentes de la aldea El Níspero, en Siquinalá, alertaron a la Policía Nacional Civil sobre la localización de dos cuerpos en las cercanías de un río.
Posteriormente, se confirmó que se trataba de Lenda Ismelda Cárdenas Burrión, de 18 años, y de su hija Darís Ismelda López Cárdenas.
El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) determinó en su informe preliminar que la madre falleció a causa de heridas provocadas por arma blanca en el cuello, mientras que la menor murió por una herida de proyectil de arma de fuego en el cráneo, datos que forman parte del expediente oficial que continúa bajo análisis por las autoridades correspondientes.



