Una tragedia infantil sacudió a la comunidad del distrito de Aroeira, en la zona rural del municipio de Banabuiú, Ceará, Brasil, el sábado 7 de febrero, cuando una niña de 2 años, identificada como Ester, perdió la vida tras caer en una cisterna ubicada dentro de la vivienda familiar.
El hecho ocurrió durante la tarde, mientras la menor permanecía en la casa junto a su madre y otra mujer adulta, quienes se encontraban en el alpendre de la residencia.
En un momento determinado, la niña dejó de ser vista, lo que generó preocupación inmediata entre los familiares.
Al percatarse de la ausencia de Ester, familiares y vecinos iniciaron una búsqueda en los alrededores del inmueble.
Aproximadamente 15 minutos después, un joven recordó la existencia de una cisterna cercana a la casa.
Al revisar el reservorio, que se encontró sin protección, observe una sandalia infantil flotando en el agua.
La menor fue retirada de inmediata, pero ya no presentaba signos vitales.
El Servicio de Atención Móvil de Urgencias (SAMU) acudió al lugar y confirmó el fallecimiento.
Posteriormente, efectivos de la Policía Militar y personal de la Pericia Forense del Estado de Ceará (Pefoce) realizaron los procedimientos correspondientes.
De acuerdo con la información recabada en el sitio, la cisterna tenía una profundidad aproximada de dos metros y carecía de una cubierta o barrera de seguridad adecuada.
Las primeras informaciones indican que la niña habría subido sobre la estructura y resbalado al pisar un saco de plástico que cubría parcialmente la abertura del depósito de agua.
Tras las diligencias iniciales, el cuerpo de Ester fue trasladado al Instituto Médico Legal (IML) para la realización de los solicitudes periciales que permitirán aclarar con precisión las circunstancias del hecho.
Las autoridades continúan con la recopilación de datos para el registro formal del caso, ocurrido en un área rural donde el uso de cisternas es habitual para el almacenamiento de agua.

