Erinaldo Oliveira

Una familia de Osasco, en la región metropolitana de São Paulo, Brasil, exige esclarecimiento judicial tras la muerte de Erinaldo Oliveira, de 30 años, ocurrida luego de que ingresara a un hospital con más de 15 heridas provocadas por un arma blanca.

El caso es investigado por la policía como muerte sospechosa, debido a contradicciones en la versión presentada inicialmente por su esposa y a una posterior confesión conocida por los familiares.

De acuerdo con el relato familiar, el hecho ocurrió en la vivienda que Erinaldo compartía desde hacía 10 años de matrimonio con su esposa y su hija de 5 años.

Tras el incidente, la mujer declaró ante las autoridades que su esposo se habría autolesionado durante una discusión, versión que generó dudas inmediatas entre los parientes del fallecido, quienes consideraron incompatible la cantidad y localización de las lesiones con un acto voluntario.

Los informes médicos preliminares señalaron múltiples perforaciones en distintas partes del cuerpo, lo que llevó a los familiares a cuestionar la hipótesis inicial.

Franciele Oliveira, hermana de la víctima, explicó que recibió la noticia mientras trabajaba, cuando le informaron que su hermano había sufrido un paro cardíaco y estaba siendo intubado en el hospital de Osasco.

Según la declaración inicial de la esposa, Erinaldo habría llegado a casa bajo los efectos del alcohol, se produjo una discusión y, posteriormente, él mismo tomó un cuchillo de la cocina y se lesionó.

La mujer sostuvo que intentó desarmarlo y pidió ayuda antes de trasladarlo al centro médico. Sin embargo, los trabajadores de la salud alertaron a la policía al constatar la gravedad de las heridas.

La familia contrató a un perito forense privado, cuyo análisis describió lesiones en rostro, cuello, pecho y extremidades, reforzando la sospecha de que la versión inicial no reflejaba lo ocurrido.

Además, señalaron que la mujer habría ofrecido más de una versión sobre los hechos.

Doce días después del fallecimiento, con el informe de autopsia ya disponible, los familiares confrontaron a la esposa de Erinaldo.

En ese contexto, ella habría reconocido que lo mató tras una discusión, alegando defensa propia. Posteriormente, la familia recibió un audio, que atribuyen a la mujer, en el que admite su responsabilidad en la muerte.

Casi un mes después del suceso, la grabación fue entregada a la policía. De acuerdo con Franciele Oliveira, la esposa prestó una nueva declaración en la que reiteró la confesión, pero no quedó detenida, situación que provocó indignación entre los ocho hermanos de la víctima.

La policía informó que el caso continúa bajo investigación, con entrevistas a testigos, análisis del instrumento utilizado y evaluación de los informes técnicos pendientes. Las autoridades indicaron que no ofrecerán más detalles para no afectar el curso de las diligencias.

La familia de Erinaldo Oliveira sostiene que busca justicia y que el proceso determine con claridad las responsabilidades en un hecho que consideran aún no esclarecido.