Eloá Alves de Oliveira

La Policía Civil del estado de Río de Janeiro, Brasil, investiga el fallecimiento de la bebé Eloá Alves de Oliveira, ocurrido el 6 de enero de 2026, tras una secuencia de atenciones médicas en el Hospital Municipal Dr. Celso Martins, ubicado en Cachoeiras de Macacu, en la región serrana del estado.

El caso fue registrado como una muerte bajo investigación y se encuentra en fase de diligencias para esclarecer las circunstancias clínicas y asistenciales que precedieron al desenlace.

De acuerdo con los registros oficiales, Eloá ingresó por primera vez a la unidad hospitalaria el 20 de diciembre de 2025, presentando un cuadro de fiebre persistente.

En los días posteriores, la menor fue atendida en reiteradas ocasiones en el mismo hospital, recibiendo distintos diagnósticos preliminares, entre ellos otitis y vasculitis, además de tratamientos con antibióticos, corticoides y fluidoterapia.

Sin embargo, según el relato de la madre ante las autoridades, no se evidenció una evolución clínica favorable.

Con el paso de los días, el estado de salud de la paciente se deterioró de forma progresiva.

La familia informó la aparición de edema generalizado, manchas cutáneas, ausencia de diuresis, apatía, dificultad respiratoria y rechazo a la alimentación, síntomas que fueron comunicados al equipo médico.

Ante la gravedad del cuadro, los padres solicitaron la realización de estudios complementarios y el traslado a una unidad de cuidados intensivos neonatales, petición que, según consta en la declaración materna, fue inicialmente rechazada.

El traslado interhospitalario se concretó recién el 2 de enero de 2026, tras la intervención de un representante legal.

La bebé, que permanecía internada desde el 25 de diciembre, fue derivada a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales Neotin, en Niterói, donde ingresó en estado crítico y con requerimiento de soporte ventilatorio avanzado.

En una nota técnica, la UCI Neonatal Neotin informó que la paciente fue admitida con edema severo y signos de inflamación sistémica, bajo tratamiento antibiótico y con sospecha diagnóstica de infección grave o enfermedad de Kawasaki.

Los exámenes clínicos y de laboratorio evidenciaron compromiso hepático, cardíaco y renal, lo que motivó la instauración inmediata de tratamiento intensivo, monitoreo continuo y uso de medicación vasoactiva.

Pese a las medidas adoptadas, la evolución fue desfavorable y la bebé falleció al cuarto día de internación. La causa del deceso fue consignada como shock séptico con falla multiorgánica.

La familia de Eloá Alves de Oliveira sostiene que existieron errores en la evaluación clínica inicial, demoras en la adopción de medidas acordes a la gravedad del cuadro y una negativa injustificada al traslado oportuno, factores que, a su entender, influyeron de manera directa en el desenlace.

Estas alegaciones forman parte del material incorporado a la investigación policial.

En el ámbito institucional, la Policía Civil confirmó que el expediente fue abierto inicialmente en la 76.ª Delegación Policial de Niterói y posteriormente remitido a la 159.ª DP de Cachoeiras de Macacu, jurisdicción responsable por el seguimiento del caso.

Las autoridades indicaron que se están recabando pruebas documentales, informes médicos y testimonios para determinar responsabilidades y establecer la secuencia de hechos.

Por su parte, la Alcaldía de Cachoeiras de Macacu emitió un comunicado en el que expresó su pesar por el fallecimiento de la menor y señaló que la organización social encargada de la gestión del Hospital Municipal Dr. Celso Martins presentó aclaraciones técnicas.

Según la administración municipal, la paciente fue evaluada, medicada e internada conforme a los protocolos clínicos vigentes, con realización de exámenes de laboratorio e imagenología.

El ayuntamiento afirmó que, tras la evolución del cuadro, se solicitó el traslado a una unidad de mayor complejidad, el cual se efectuó de manera regulada y segura a través del Centro de Regulación Estatal.

La municipalidad también informó que una comisión interna analiza el episodio y que, hasta el momento, no se han identificado irregularidades administrativas, aunque el proceso de revisión permanece abierto y sujeto a los resultados de la investigación oficial.