La hondureña Diana Elizabeth Perdomo Enamorado, originaria de San Pedro Sula, murió en Connecticut, Estados Unidos, tras emigrar buscando un mejor futuro para sus hijas y su familia.
La mujer había viajado años atrás con la esperanza de trabajar, enviar dinero y ofrecer estabilidad a sus seres queridos que permanecían en Honduras.
Según familiares, la última comunicación con Diana ocurrió la noche del 12 de marzo, cuando habló con normalidad y sin mencionar peligro alguno.
Horas después, la noticia de su muerte violenta sacudió a su comunidad migrante y a sus parientes, quienes quedaron en estado de shock.
Investigación apunta a su pareja
Reportes oficiales señalan que las autoridades investigan a su pareja sentimental como principal sospechoso del hecho ocurrido dentro de la vivienda donde ambos residían.
De acuerdo con las primeras indagaciones, el ataque habría sido cometido presuntamente con un bate, aunque los detalles completos no han sido divulgados.
El caso permanece bajo investigación activa mientras peritos recolectan pruebas y testimonios para esclarecer lo sucedido.
Hasta el momento, no se han ofrecido públicamente conclusiones definitivas sobre las circunstancias exactas ni sobre posibles cargos formales.
Familia pide ayuda para repatriación
Los familiares de Diana en Honduras iniciaron gestiones para trasladar sus restos a su país natal y darle sepultura junto a sus seres queridos.
Sin embargo, el proceso de repatriación es costoso y complejo, por lo que han solicitado apoyo económico y ayuda comunitaria.
Amigos y conocidos la recuerdan como una madre trabajadora, dedicada a sus hijas y comprometida con su familia.
Su fallecimiento deja a varias personas dependientes de ella y a una comunidad profundamente afectada por la pérdida.




