Deivson Rocha Dantas, un adolescente de 13 años, falleció luego de ser atacado por un tiburón mientras se encontraba en el mar de Praia del Chifre, en el municipio de Olinda, estado de Pernambuco, Brasil.
El hecho ocurrió la tarde del jueves 29, alrededor de las 14:00 horas, cuando el menor jugaba con un grupo de amigos de su misma edad en una zona costera frecuentada por bañistas.
De acuerdo con el testimonio ofrecido a TV Globo por su prima, Lídia Emanuele, el ataque se produjo de forma repentina mientras los adolescentes permanecían dentro del agua.
Tras la mordedura, el menor fue auxiliado inicialmente por sus propios compañeros, quienes lograron sacarlo del mar ante la ausencia de personal de rescate en el lugar.
Según relató la familiar, el tiburón provocó heridas de extrema gravedad en una de las piernas del adolescente.
“[El tiburón] le arrancó casi toda la pierna. Llamamos a una ambulancia, pero no llegó a tiempo. Fueron sus propios amigos quienes lo sacaron del agua y lo llevaron hasta la orilla”, expresó.
Durante el traslado improvisado, el menor perdió el conocimiento y sufrió un golpe en la cabeza, quedando inconsciente.
La prima de la víctima explicó que se encontraba en la vivienda de su abuela, ubicada en las inmediaciones de la playa, cuando recibió el aviso.
Indicó que el adolescente había salido de su casa sin el permiso de su madre.
Al llegar al lugar, presenció el momento posterior al ataque y aseguró haber visto la aleta del animal. “Solo alcancé a ver la aleta y una parte del tiburón. Era grande”, afirmó.
Tras lograr sacar al joven del agua, familiares y amigos consiguieron un vehículo particular para trasladarlo de urgencia al Hospital Tricentenario, situado en el sector de Bairro Novo, también en Olinda.
De acuerdo con el testimonio, un miembro de una iglesia local facilitó el traslado hasta el centro de salud.
Aunque la zona cuenta con señalización preventiva que advierte sobre el riesgo de presencia de tiburones, familiares señalaron que no existe un puesto fijo de salvavidas ni unidades de emergencia cercanas, lo que complicó la atención inmediata del adolescente.
La ausencia de ambulancias y personal especializado fue mencionada como un factor que retrasó el auxilio.
El caso ha generado conmoción entre los residentes del área costera, quienes insisten en la necesidad de mayor vigilancia y recursos de emergencia en playas donde se han registrado incidentes similares.
