Las autoridades investigan la desaparición de la corredora inmobiliaria Daiane Alves Souza, de 43 años, quien fue vista por última vez en diciembre de 2025 dentro del edificio donde residía, en Caldas Novas, estado de Goiás (GO), Brasil.
El caso se encuentra bajo responsabilidad de la Comisaría Civil de Caldas Novas, que confirmó la toma de declaraciones a testigos, aunque mantiene reserva sobre los avances para no comprometer el proceso investigativo.
De acuerdo con la información disponible, Daiane Alves Souza administraba seis apartamentos pertenecientes a su familia en la ciudad.
Sus familiares, que viven en Uberlândia (Minas Gerais), aseguran que no han recibido ningún contacto ni noticia desde el día de su desaparición.
El último registro confirmado corresponde al 17 de diciembre de 2025, cuando descendió por el ascensor del edificio con el objetivo de verificar un apagón eléctrico que afectaba a su vivienda.
Según el testimonio de su madre, Nilse Alves Pontes, de 61 años, no existían indicios de que su hija tuviera planes de abandonar el lugar.
La mujer vestía ropa informal, dejó la puerta del apartamento abierta y actuó como si regresara en pocos minutos.
Antes de desaparecer, envió varios videos a un amigo, en los que mostraba la falta de energía en el edificio, el trayecto en el ascensor y una conversación con el portero y otro residente sobre el problema eléctrico.
Las cámaras de seguridad del inmueble registraron a Daiane regresando al ascensor y descendiendo hasta el sótano, donde presuntamente ajustaría el reloj de energía eléctrica.
En ese momento, inició la grabación de un nuevo video que nunca fue enviado. A partir de ese instante, no existen más imágenes ni registros de su recorrido dentro o fuera del edificio.
La familia informó que Daiane Alves Souza tenía previsto viajar a Uberlândia para las celebraciones de Navidad y regresar días después debido a la alta demanda inmobiliaria de fin de año en Caldas Novas.
El 18 de diciembre de 2025, su madre y su sobrina intentaron comunicarse por teléfono sin obtener respuesta.
Posteriormente, se realizaron verificaciones en hospitales, unidades de salud y otras propiedades, sin resultados positivos, lo que motivó la presentación de un reporte oficial de desaparición.
Nilse Alves Pontes manifestó su preocupación por la ausencia total de registros visuales tras el ingreso de su hija al sótano, situación que mantiene a la familia sin respuestas claras sobre su paradero.
Las investigaciones continúan en curso mientras persiste la incertidumbre en torno a lo ocurrido después de ese último registro.



