Erasmo Soares acudió a una comisaría acompañado de abogados para declarar por el caso de Fábio Paulista, su vecino, quien fue llevado sin vida a un hospital después de recibir disparos en la calle.
La llegada a la comisaría
Al llegar, Erasmo se detuvo frente a las cámaras y habló sobre lo ocurrido. Durante la entrevista, lloró y aseguró que su familia también estaba sufriendo.
El hombre afirmó que durante un tiempo habría recibido amenazas y que realizó varias denuncias ante las autoridades.
Según su relato, Fábio habría golpeado puertas y ventanas, gritado y salido con un cuchillo, situaciones que, según Erasmo, habían generado temor dentro de su familia.
También aseguró que Fábio habría ingresado a su propiedad después de abrir el portón.
Erasmo relató que, después de lo ocurrido, agentes policiales llegaron frente a su vivienda y encontraron a su familia en una situación de desesperación.

El día en que ocurrió el caso
El caso ocurrió cuando Fábio Paulista recibió varios disparos y cayó en medio de la calle.
De acuerdo con las imágenes y el relato presentado, Erasmo permaneció cerca del lugar durante algunos momentos.
Después, utilizó su teléfono celular, tomó un automóvil y colocó a Fábio en el asiento trasero.
Luego condujo hasta el Hospital do Trabalhador, donde Fábio llegó sin vida.
Después de dejarlo en el hospital, Erasmo se retiró del lugar.

La disputa entre los vecinos
Erasmo y Fábio mantenían una disputa judicial antes de los hechos.
La defensa de Erasmo presentó imágenes que, según el abogado, demostrarían situaciones anteriores entre ambos vecinos.
En una de ellas, Fábio aparece insultando a Erasmo y arrojándole una lata de cerveza.
Otra grabación muestra a Fábio arrojando heces de perro al patio de Erasmo.
La defensa sostiene que estos episodios forman parte de una serie de situaciones que habrían ocurrido antes del enfrentamiento.
Sin embargo, durante su declaración, Erasmo decidió permanecer en silencio sobre las circunstancias específicas de los disparos.
Su abogado explicó que esperarán los resultados de la investigación, incluyendo el informe de necropsia y el examen del lugar donde ocurrió el hecho.
La defensa rechaza que hubiera planificación
Otro punto analizado fue el arma utilizada durante el caso.
Según la información presentada, Erasmo no tenía autorización para portar un arma ni permiso para comprarla.
La esposa del hombre también habría informado a la policía sobre esta situación.
La defensa rechazó que esto demostrara una planificación previa.
El abogado sostuvo que tener un arma ilegal no significa necesariamente que el hecho hubiera sido premeditado.
También afirmó que Erasmo habría vivido una situación que describió como una escalada de amenazas contra él y su familia.
Entre los antecedentes mencionados está el supuesto corte de la cerca eléctrica de su vivienda y un episodio en el que Fábio habría mostrado un arma blanca frente a un policía militar.
Por qué llevó a Fábio al hospital
Durante la entrevista también se cuestionó por qué Erasmo no habría esperado una ambulancia o solicitado asistencia médica.
El abogado respondió que, según su versión, Fábio todavía no parecía estar muerto en ese momento.
La defensa sostuvo que Erasmo habría actuado bajo una situación de nerviosismo después de dispararle.
También planteó la posibilidad de que Fábio hubiera fallecido durante el trayecto hacia el hospital.
Declaró y salió libre
Después de presentarse ante el delegado, Erasmo no quedó detenido.
Al salir de la comisaría, sus abogados formaron una barrera frente a las cámaras.
Erasmo permaneció agachado, con el rostro escondido, mientras intentaba evitar que las cámaras registraran su salida.
La escena ocurrió pocos minutos después de que había hablado públicamente y llorado frente a los periodistas.
Durante su declaración ante el delegado, en cambio, Erasmo optó por guardar silencio y repetir que no respondería las preguntas.
Por ahora, la investigación continúa y deberá esclarecer las circunstancias de los disparos, la dinámica del hecho y los elementos presentados por ambas partes.