En Salto, São Paulo, Brasil, Maria da Graça, conocida como Gracinha, vivía una relación de tres años con William, de 32 años.
Gracinha tenía 41 años y, según sus familiares, estaba enamorada de William. Nadie cercano esperaba que ocurriera una situación como la registrada.
La pareja había comprado un departamento y, de acuerdo con sus familiares y vecinos, llevaba una vida aparentemente tranquila.
Sus hijos afirmaron que Gracinha hablaba con ellos con normalidad y nunca les manifestó tener problemas con William.

La salida que terminó de forma inesperada
El día de los hechos, Gracinha y William asistieron juntos a una fiesta.
Después, ambos pasaron por la vivienda de una amiga de Gracinha, donde permanecieron durante un tiempo antes de salir nuevamente.
La amiga aseguró que no observó ninguna discusión ni comportamiento extraño entre la pareja durante ese encuentro.
Según los testimonios, todo parecía normal y William incluso le pedía a Gracinha que salieran del lugar.
Sin embargo, poco después de abandonar la vivienda, la situación cambió completamente.

El ataque ocurrió en la calle
De acuerdo con la reconstrucción presentada, Gracinha habría comenzado a correr en dirección a su casa.
William la habría seguido por la calle y, en las inmediaciones de una esquina, le disparó con un arma de fuego.
Una persona que se encontraba trabajando escuchó los disparos y los gritos de una mujer.
El trabajador recibió una llamada desde la recepción y fue informado de que se habían escuchado disparos y una mujer pidiendo ayuda en la calle.
Un testigo habría intentado intervenir para ayudar a Gracinha, pero después del primer disparo se escondió y llamó a la Policía.
La mujer cayó en la vía pública, cerca del lugar donde habría comenzado su intento de regresar a casa.

Una familia que no entendía lo ocurrido
Gracinha era madre de cinco hijos, cuyas edades estaban entre los 6 y 25 años.
Nicole, una de sus hijas, llevaba algunos meses viviendo con la pareja y posteriormente manifestó su intención de solicitar la custodia de su hermano menor.
La joven recordó que su madre le había pedido que cuidara del niño de seis años si alguna vez le ocurría algo.
Familiares señalaron que Gracinha nunca les contó que estuviera atravesando una situación grave dentro de la relación.
También indicaron que, si hubiera tenido algún problema con William, probablemente habría hablado con ellos o habría decidido terminar la relación.
Las fotografías del departamento
En el departamento donde vivían Gracinha y William quedaron fotografías de ambos que mostraban momentos compartidos durante la relación.
Gabriel, familiar de Gracinha, encontró varias imágenes esparcidas por la vivienda después de lo ocurrido.
Al recordar la muerte de su madre, decidió romper las fotografías y tirarlas a la basura.
Para la familia, aquellas imágenes representaban una relación que hasta entonces parecía estable y feliz.
La única diferencia conocida
Familiares señalaron que la única dificultad que conocían entre ambos estaba relacionada con el trabajo.
William quería que Gracinha consiguiera un empleo estable y, según los allegados, la presionaba para que trabajara fuera de casa.
Él no quería que su esposa permaneciera solamente en el hogar.
William trabajaba como técnico quirúrgico, mientras que Gracinha se desempeñaba como empleada doméstica.
Además, William tenía un arma calibre .380, que mantenía guardada en una caja de seguridad.
Según la información entregada, el hombre decía llevar el arma en su vehículo porque la utilizaba para protegerse.
La detención de William
Después de los disparos, William escapó a pie del lugar donde ocurrió el hecho.
La Policía consiguió localizarlo horas después en un vecindario cercano al sitio del ataque.
El hombre fue llevado primero a un hospital y posteriormente trasladado a una dependencia policial de Itu.
Durante el interrogatorio, William no explicó por qué había atacado a Gracinha.
Según los investigadores, su silencio hizo que el caso resultara todavía más difícil de esclarecer.
El hombre tampoco ofreció una explicación sobre lo ocurrido durante su declaración.
Una llamada que llamó la atención
Al recibir autorización para realizar una sola llamada telefónica, William decidió comunicarse con su exesposa.
La razón de esa elección no fue explicada públicamente en la información disponible.
Mientras permanecía bajo custodia, William tampoco reveló dónde había dejado inicialmente el arma.
Posteriormente, solamente señaló que había escondido la pistola calibre .380 en una empresa cercana.
La detención fue posible después de que un testigo alertara a las autoridades sobre lo ocurrido.
La investigación continúa
William permanece detenido mientras las autoridades investigan las circunstancias que llevaron al ataque contra Gracinha.
Hasta ahora, el motivo del crimen no ha sido esclarecido públicamente.
Los familiares continúan intentando entender qué ocurrió durante aquellos minutos después de la visita a la amiga.
La familia también espera que la investigación permita determinar qué sucedió antes de los disparos y por qué William decidió atacar a Gracinha.
Para sus hijos, la principal incógnita continúa siendo cómo una relación que parecía tranquila terminó de esa manera.
La respuesta sobre lo ocurrido permanece en manos de la investigación policial y de las declaraciones que William pueda entregar durante el proceso.