En Valinhos, São Paulo, Brasil, William, de 33 años, era conocido como el “pedrero bailarín” y disfrutaba bailar durante los fines de semana.
Trabajaba en la construcción civil y vivía con su padre. Su madre, Lucineia, de 56 años, enfrenta un cáncer que se ha extendido por su cuerpo.
William había regresado de una fiesta durante la madrugada del domingo y decidió quedarse en casa para dormir, en lugar de salir con su padre.
Horas después, el padre salió de la vivienda. Al regresar, alrededor de las 10:30 de la noche, encontró a William sin vida dentro del pequeño cuarto que ambos compartían.

La primera versión
Según el padre, identificado como José, nada parecía estar fuera de lugar dentro de la habitación.
La cama, el televisor, el ventilador y otros objetos permanecían en sus respectivos sitios, sin señales visibles de una pelea.
José aseguró que William no tenía nada alrededor del cuello, excepto una cadena que llevaba puesta.
Inicialmente, el caso fue registrado en el boletín policial como una posible muerte por suicidio.
Sin embargo, Lucineia rechazó desde el principio esa hipótesis y sostuvo que su hijo era una persona alegre, con muchos amigos y deseos de seguir viviendo.
“William era alegría en persona”, relató la madre al recordar la personalidad de su hijo y su afición por bailar.

El informe cambió el caso
La investigación tomó otro rumbo después de que el Instituto Médico Legal (IML) estableciera una causa diferente para la muerte.
El informe médico indicó asfixia mecánica y constricción cervical, relacionada con un proceso de estrangulamiento.
El resultado hizo que la familia comenzara a cuestionar la primera versión registrada por las autoridades.
Lucineia sostiene que su hijo no se quitó la vida y que alguien pudo haber entrado a la vivienda para atacarlo.
La casa, sin embargo, no presentaba señales evidentes de haber sido forzada.
La llave escondida
Uno de los puntos que ahora genera dudas es una llave que permanecía escondida dentro de la vivienda.
Según el relato presentado en el reportaje, el padre acostumbraba dejarla en un lugar específico y existían mecanismos de seguridad en la puerta.
Lucineia considera que quien entró pudo conocer ese escondite, aunque esta posibilidad todavía forma parte de las preguntas que deben ser aclaradas.
La madre cree que la persona responsable podría haber sido alguien cercano a William.
Versiones diferentes
Durante el reportaje, Lucineia llegó a cuestionar si su exmarido podía saber algo sobre lo ocurrido.
José rechazó esa posibilidad y afirmó que la madre estaría intentando involucrarlo injustamente en el caso.
El padre también aseguró que su relación con William era buena, aunque ocasionalmente tenían discusiones.
Negó haber tenido enfrentamientos físicos con su hijo y afirmó que nunca hubo una pelea dentro de la habitación.
La investigación continúa
El caso permanece bajo investigación en la delegación de Valinhos.
Los investigadores analizan el resultado de la necropsia y buscan reconstruir las circunstancias en las que William fue encontrado.
También están escuchando a familiares, vecinos, amigos y a la novia de William para establecer qué ocurrió antes de su muerte.
Por ahora, las autoridades mantienen el caso como una muerte sospechosa.
La investigación podría determinar posteriormente si se trató de un homicidio, una muerte natural u otra circunstancia.
La búsqueda de respuestas de Lucineia
Mientras espera respuestas, Lucineia enfrenta simultáneamente el tratamiento contra el cáncer y la pérdida de su hijo.
La mujer asegura que no quiere que pase el tiempo sin conocer qué ocurrió con William.
“Si tengo que vivir diez días hasta mi último suspiro, voy a buscarlo”, afirmó Lucineia al hablar de su decisión de continuar buscando respuestas sobre la muerte de su hijo.