En Vila Bela da Santíssima Trindade, Mato Grosso, Brasil, la Policía busca a Diogo Tavares, de 42 años, señalado por el presunto asesinato de su esposa, Sirlei Gomes de Oliveira.
El hecho ocurrió este domingo 9 de agosto, en una finca ubicada en la zona rural del municipio, a 562 kilómetros de Cuiabá.
Según la Policía Civil, Diogo habría disparado varias veces contra Sirlei durante una pelea entre ambos.
A pesar de estar herida, la mujer consiguió salir del lugar y correr hacia la vivienda de un vecino de 84 años.
Sin embargo, poco después de llegar a la casa, Sirlei se desplomó y murió debido a las heridas provocadas por los disparos.

Los hijos presenciaron parte del hecho
La Policía informó que una hija de la pareja, de 10 años, presenció la pelea entre sus padres.
Otro hijo, de 14 años, se encontraba en otra zona de la finca cuando ocurrió el incidente.
El hijo mayor, de 17 años, se encontraba en el centro de la ciudad en ese momento, según las autoridades.
Después de lo ocurrido, fueron contactados los Servicios de Protección Infantil para brindar asistencia a los menores.
Las autoridades también indicaron que la abuela de los niños, considerada su familiar más cercana, vive en el estado de Goiás.

La búsqueda del sospechoso
Después del presunto ataque, Diogo huyó del lugar y permanece prófugo, según la Policía Civil.
Equipos de la Policía Militar comenzaron a realizar búsquedas en la zona para localizarlo.
Durante las diligencias en el domicilio del sospechoso, los agentes encontraron tres armas de fuego.
Entre las armas incautadas hay una pistola, una carabina y una escopeta.
Todo el armamento fue asegurado y será sometido a análisis forense para determinar si existe alguna relación con el crimen.
Una cuarta arma es investigada
La Policía también informó que Diogo presuntamente llevaba una cuarta arma.
Se trataría de un posible revólver calibre .22, que podría haber sido utilizado durante el ataque contra Sirlei.
Sin embargo, esta información todavía debe ser confirmada mediante los análisis realizados por los peritos.
La Policía Civil permaneció en el lugar y acordonó la zona para preservar posibles evidencias.
También fue solicitada la intervención de la Politec, el Servicio Oficial de Peritaje e Identificación Técnica, para realizar los procedimientos correspondientes.
La investigación continúa para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos y cuál habría sido la motivación del delito.