Barcelona, Cataluña, España. La brasileña Camila Kellem da Silva Caldas, de 34 años, perdió la vida el 28 de julio de 2026 en un hecho ocurrido en el distrito de Sant Martí.
Las autoridades españolas investigan el caso como un presunto episodio de violencia de género.
Una década viviendo en España
Camila, originaria del estado de Amazonas, Brasil, residía en España desde hacía aproximadamente diez años.
Su esposo, Yarman Gomeres, es originario de República Dominicana y también vivía en Barcelona desde hacía varios años.
La pareja tenía dos hijos, de 4 y 8 años.

La víctima estaba bajo resguardo
Tras conocerse el caso, el pastor de la iglesia cristiana a la que asistía Camila emitió un comunicado para aclarar versiones difundidas en redes sociales.
Según explicó, la mujer no convivía con su esposo cuando ocurrieron los hechos.
Indicó que permanecía bajo resguardo en la vivienda de unos diáconos de la congregación.
El líder religioso señaló que la iglesia le brindaba acompañamiento pastoral y apoyo debido a una situación familiar.

El regreso a la vivienda
De acuerdo con el pastor, el 28 de julio, Camila decidió regresar a la vivienda donde residía anteriormente.
Su intención era recoger documentos y algunas pertenencias personales.
Explicó que acudió acompañada por miembros de la congregación.
Sin embargo, afirmó que el cuerpo pastoral desconocía esa decisión.
Añadió que, de haber sido informado previamente, habría recomendado buscar otra alternativa para proteger su seguridad.

Lo que ocurrió en la residencia
Según la versión ofrecida por el pastor, una vez dentro de la vivienda, Camila comunicó a su esposo que no retomaría la relación.
Fue en ese momento cuando, presuntamente, ocurrió el ataque.
Las informaciones indican que los hechos sucedieron frente a los dos hijos de la pareja.
El pastor afirmó que las personas que acompañaban a Camila lograron poner a salvo a los menores.
Investigación en curso
El principal sospechoso es Yarman Gomeres, quien posteriormente se presentó ante la Policía de Cataluña.
Las autoridades mantienen abierta la investigación y el caso es tratado como una muerte violenta bajo la tipificación de violencia de género.
Reacción de las autoridades
El presidente de Cataluña, Salvador Illa Roca, expresó sus condolencias mediante una publicación en la red social X.
El mandatario calificó el caso como un “asesinato machista” y reiteró la importancia de reforzar las acciones para combatir la violencia contra las mujeres.
También manifestó su solidaridad con los familiares de Camila y con los dos hijos de la pareja.

La iglesia responde a las críticas
El pastor rechazó las versiones que responsabilizan a la congregación por lo ocurrido.
Aseguró que la iglesia nunca recomendó a Camila permanecer en una relación donde existiera riesgo para su integridad.
Sostuvo que la congregación le ofreció acompañamiento espiritual, orientación y apoyo durante el tiempo que permaneció bajo resguardo.
Mientras tanto, las autoridades españolas continúan reuniendo pruebas para esclarecer completamente lo sucedido y determinar las responsabilidades correspondientes.