Igaratá, estado de São Paulo, Brasil. La Policía Civil investiga la muerte de Maria Inês, una jubilada de 62 años cuyo cuerpo fue encontrado parcialmente calcinado cerca de su vivienda.
El caso ocurrió mientras su esposo, Ademir, se encontraba fuera de la ciudad por motivos de trabajo.
Según la investigación, Maria Inês salió de su casa y nunca regresó.
Horas después, su cuerpo fue localizado en una trilha situada a pocos metros de la vivienda donde residía.
Las autoridades determinaron de manera preliminar que la causa de la muerte fue un traumatismo craneal.

La última conversación con su esposo
Antes del crimen, Maria Inês llamó por teléfono a su esposo para contarle una situación que la había dejado preocupada.
De acuerdo con el relato de Ademir, la mujer le dijo que un vecino identificado como Marcos la había acosado.
Según su testimonio, ella le contó que el hombre le había tocado los glúteos sin su consentimiento.
El esposo explicó que esa fue una de las últimas conversaciones importantes que mantuvieron antes del crimen.
El recorrido que hacía todos los días
Tras regresar a Igaratá, Ademir recorrió junto a un equipo de televisión el camino que su esposa utilizaba diariamente.
La trilha conecta la zona rural con algunos comercios cercanos y, según el viudo, Maria Inês pasaba por allí todos los días.
Muy cerca del lugar donde apareció el cuerpo, el hombre encontró un sábana que reconoció como parte de la ropa de cama de su casa.
Ese hallazgo también fue informado a las autoridades.
El celular fue encontrado junto al cuerpo
El esposo explicó que el teléfono celular de Maria Inês apareció en el lugar donde fue hallado el cuerpo.
El aparato estaba quemado debido al incendio que afectó parcialmente el cadáver.
Según contó, los investigadores retiraron el chip del teléfono para intentar recuperar información que ayude a esclarecer el caso.
La última llamada registrada entre ambos ocurrió alrededor de las 3:45 de la tarde del día en que desapareció.
Después de ese contacto, Ademir intentó comunicarse varias veces con su esposa, pero ella nunca volvió a responder.
La casa presentaba objetos desaparecidos
Cuando el esposo regresó a la vivienda encontró una escena que, según dijo, era diferente a como la había dejado.
El portón estaba cerrado con candado por la parte exterior y no había señales visibles de ingreso forzado.
Sin embargo, dentro de la casa observó que varias pertenencias ya no estaban.
Entre los objetos desaparecidos mencionó un álbum de fotografías personales de la víctima.
También aseguró que faltaban unos 200 reales que Maria Inês acostumbraba guardar entre su ropa.
Según Ademir, únicamente personas cercanas conocían el lugar donde ella escondía ese dinero.
Además, afirmó que la vivienda estaba desordenada cuando regresó, pese a que su esposa la había dejado organizada antes de salir.
Familia sospecha de alguien cercano
Uno de los ocho hijos de Maria Inês afirmó que la familia cree que el responsable podría ser alguien conocido por la víctima.
También expresó que sienten temor y consideran que el autor del crimen podría vivir en el mismo barrio.
Un comerciante de la zona recordó haber visto a Maria Inês poco antes de su desaparición.
Según su relato, ese día la mujer estaba especialmente arreglada, llevaba labial y recibió una llamada telefónica.
La investigación continúa
El propio Ademir manifestó que anteriormente había tenido una discusión con un hombre y mostró una foz al hablar del caso.
No obstante, la Policía Civil informó que no descarta ninguna línea de investigación y continúa reuniendo pruebas.
Los investigadores buscan establecer quién fue la última persona que tuvo contacto con Maria Inês, además de esclarecer la desaparición de los objetos de la vivienda y las circunstancias que rodearon el crimen.
Hasta el momento, no se han anunciado detenidos ni se ha confirmado oficialmente la participación de algún sospechoso.