Paraná, Brasil. La muerte del joven piloto Gustavo Lara, de 27 años, después de un ritual de bienvenida en una escuela de aviación volvió a poner en debate los llamados trotes y sus riesgos.
El ingeniero electricista acababa de completar con éxito su primer vuelo en solitario, una de las etapas más importantes en la formación de un piloto.
Habían sido ocho años de estudios para alcanzar ese momento.
Según la información conocida hasta ahora, tras finalizar el vuelo participó en un ritual considerado por algunos como un “bautizo”, en el que fue bañado con aceite de motor de avión.

Investigación continúa
Las autoridades aún esperan el resultado de los exámenes periciales para establecer con precisión lo ocurrido.
Sin embargo, ya se confirmó que Gustavo Lara sufrió una reacción anafiláctica, la forma más grave de una reacción alérgica.
La investigación busca determinar si existen responsabilidades relacionadas con el incidente y las circunstancias en que ocurrió el trote.

Un ritual bajo cuestionamiento
El baño con aceite de motor es una práctica que, según se ha señalado, todavía se realiza en algunas escuelas de aviación de Brasil como parte de un supuesto rito de iniciación.
De acuerdo con la información disponible, Gustavo aceptó participar en la actividad.
Aun así, el caso ha reabierto el debate sobre los límites entre una tradición y una práctica que puede poner en riesgo la salud o la vida de las personas.
Especialistas consideran que este tipo de hechos también deja consecuencias emocionales en quienes estuvieron presentes durante el incidente.

Cuándo un trote puede convertirse en delito
En Brasil, los trotes o novatadas no constituyen un delito por sí mismos.
No obstante, cuando incluyen humillaciones, obligan a una persona a participar o generan situaciones de peligro, pueden dar lugar a investigaciones penales.
Juristas explican que estos casos pueden encuadrarse en delitos como coacción ilegal, acoso, lesiones corporales e incluso, dependiendo de las consecuencias, lesiones seguidas de muerte o homicidio.
La existencia o no del consentimiento también es un elemento que puede ser analizado durante las investigaciones.

Otros casos similares
El debate sobre los trotes peligrosos ya había cobrado fuerza en 2025, cuando estudiantes de una universidad del interior del estado de São Paulo terminaron con intoxicación alcohólica tras participar en una fiesta donde, según las denuncias, habrían sido obligados a consumir bebidas.
Ese episodio también generó cuestionamientos sobre las actividades de integración organizadas para estudiantes.
Proyecto de ley sigue sin avanzar
Mientras continúan registrándose casos relacionados con novatadas, en Brasilia permanece detenido en la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados un proyecto de ley que busca prohibir los trotes violentos.
La iniciativa pretende establecer reglas más estrictas para evitar prácticas que representen riesgos físicos o psicológicos para los estudiantes.
Cambio de cultura
Especialistas en salud mental consideran que este tipo de rituales ha disminuido con el paso de los años.
Sin embargo, sostienen que todavía es necesario fortalecer formas de integración que promuevan el respeto y la convivencia sin recurrir a humillaciones o actividades peligrosas.
También señalan que las nuevas generaciones han impulsado cambios dentro de muchas instituciones educativas, promoviendo actividades de bienvenida enfocadas en la inclusión y el compañerismo, en lugar de prácticas que puedan poner en riesgo la integridad de los participantes.