São Paulo, São Paulo, Brasil. Un bebé de apenas un mes murió después de ser llevado en estado grave a una unidad de salud de la capital paulista. La madre del niño fue arrestada en flagrancia.
Según la Policía Civil, Gabriel Luig falleció por asfixia causada por broncoaspiración dentro de la vivienda donde residía con su familia. El caso provocó indignación entre los familiares del menor.
La madre del recién nacido, identificada como Gabriela Nunes, de 30 años, fue señalada por la investigación como responsable de la muerte del bebé por presunta negligencia.
De acuerdo con las autoridades, la mujer habría pasado la noche consumiendo bebidas alcohólicas. Los investigadores creen que no se dio cuenta cuando el bebé se atragantó.

El bebé fue trasladado de urgencia
Gabriela declaró ante la policía que notó al niño con dificultades para respirar y con el cuerpo amoratado durante la madrugada.
La mujer buscó atención médica en una Unidad de Pronto Atendimento de Vila Santana. Debido al delicado estado de salud del recién nacido, los médicos ordenaron el traslado inmediato a otro hospital de la región.
Gabriel llegó al centro médico en condición crítica. El equipo médico realizó maniobras de emergencia y el bebé fue intubado.
Pese a los esfuerzos de los especialistas, el recién nacido murió poco después de ingresar al hospital.

La madre fue detenida en la delegación
En un primer momento, el caso fue registrado como muerte sospechosa. Después de los testimonios y del análisis realizado por los investigadores, Gabriela recibió orden de arresto en flagrancia al llegar a la delegación policial.
La Policía Civil investiga si existió negligencia por parte de la madre al no prestar ayuda inmediata al menor.
Según familiares, Gabriela es madre de cinco hijos y supuestamente ya había sido acusada por parientes de exponer a los niños a situaciones de riesgo.
La familia afirma que había pedido ayuda
La abuela paterna del bebé aseguró que una semana antes de la tragedia había acudido al Consejo Tutelar para solicitar la custodia de los niños.
Según su relato, la familia estaba preocupada por la seguridad de los menores y esperaba una respuesta de las autoridades.
La mujer afirmó que nunca recibió respuesta antes de la muerte del recién nacido.
“Para mí eso fue negligencia”, declaró la abuela paterna, indignada por lo ocurrido.
El caso continúa bajo investigación en São Paulo.