São Paulo, Brasil. Un hombre identificado como Anderson llegó en un carro rojo a la casa de su expareja para entregar a su hija de dos años, pero en segundos ocurrió un hecho estremecedor.
El suceso quedó registrado por cámaras de seguridad. Anderson primero pasó frente a la vivienda, dio la vuelta y estacionó, aparentando una entrega normal de la menor.
Bajó del vehículo, tomó a la niña y caminó hacia la casa. Abrió el portón, entró y, en menos de 20 segundos, se escucharon varios disparos dentro del inmueble.

Ataque dentro de la vivienda
De acuerdo con los reportes, Anderson disparó contra su expareja, Sara, de 42 años, quien murió en el lugar tras recibir múltiples impactos.
En ese momento, Jennifer, hija de 23 años de la víctima, intentó intervenir para ayudar a su madre, pero también fue alcanzada por un disparo en el abdomen.
La joven sobrevivió y fue trasladada a un hospital, donde permanece internada con una bala alojada y bajo evaluación médica para una posible cirugía.

Huida tras los disparos
Tras el ataque, el agresor salió de la casa con total calma, subió a su vehículo y huyó del lugar, dejando a la niña dentro de la vivienda junto a su madre fallecida.
Vecinos se acercaron al escuchar los disparos. Los gritos de desesperación alertaron a la comunidad, especialmente los de Jennifer al ver a su madre sin vida.

Antecedentes del agresor
Familiares revelaron que Anderson ya había protagonizado un hecho similar años atrás, cuando intentó atacar a otra expareja y a su propio hijo.
En ese caso, se habría utilizado la misma arma. Aunque se registró una denuncia, el hombre no fue detenido en ese momento.
Además, la anterior pareja cuenta con medida de protección y teme que el agresor vuelva a intentar un ataque.

Contexto previo al hecho
Según testimonios, Anderson y Sara habían discutido el día anterior. Sin embargo, las autoridades consideran que el ataque fue premeditado.
El corto tiempo entre su entrada a la casa y los disparos refuerza la hipótesis de que llegó con la intención definida de cometer el crimen.

Situación actual
La policía ya apresó a Anderson.
Sara era madre de cuatro hijas y, según familiares, una mujer dedicada a su familia, que cuidaba de sus seres queridos y mantenía una vida activa.
Mientras tanto, la hija menor, que presenció el hecho, quedó bajo resguardo familiar y requerirá atención especializada tras lo ocurrido.