Sandra Barros Justino, de 37 años, fue hallada sin vida en el patio de su casa en el barrio Janga, en Paulista, estado de Pernambuco, Brasil, durante la madrugada de este lunes.
El caso fue registrado inicialmente como muerte por esclarecer, pero luego se detectaron señales de violencia que apuntan a que la mujer habría sido atacada con un arma blanca.
Según informaciones preliminares, el cuerpo presentaba heridas compatibles con un ataque con cuchillo, lo que llevó a las autoridades a investigar el hecho como un posible feminicidio.
En redes sociales, el principal señalado es su exesposo, con quien se había separado aproximadamente un mes antes del crimen tras convivir en el barrio Campo Grande, en Recife.
El hombre es un comerciante conocido en el sitio histórico de Olinda, donde posee una hamburguesería frecuentada por residentes y turistas.
Personas cercanas a la pareja afirmaron que él tenía comportamientos violentos y que ya habría agredido a Sandra anteriormente, aunque no existen registros oficiales de denuncias presentadas por la víctima.
El sospechoso fue ampliamente identificado en internet, pero hasta el cierre de los informes policiales no se había entregado ni localizado, por lo que continúa siendo buscado.
Amigos y conocidos expresaron sorpresa y conmoción, ya que ambos eran figuras conocidas en bares y espacios sociales del centro histórico de Olinda.
Algunas personas aseguraron que ya habían observado actitudes agresivas del hombre durante la relación, describiéndolo incluso como una persona controladora.
El velorio y sepelio de Sandra Barros Justino están programados para realizarse en el cementerio Morada da Paz, en el municipio de Paulista.
La comunidad local permanece consternada por el caso mientras la investigación continúa para esclarecer completamente lo ocurrido.


