Arthur Oliveira Fochi

El cuerpo de Arthur Oliveira Fochi, un niño de seis años con autismo no verbal, fue hallado la mañana del miércoles 4 de marzo en una laguna de tratamiento de aguas residuales ubicada en el Parque dos Caetés, en el barrio Benedito Bentes, en Maceió, estado de Alagoas, Brasil.

Este es el segundo caso de un menor con autismo encontrado flotando en el agua en un período de 14 días en la capital del estado.

Desaparición durante la noche

Según testigos, Arthur se encontraba con su madre la noche del martes 3 de marzo en el mismo barrio donde residía la familia.

En un momento, el niño se soltó de la mano de su madre y corrió hacia una zona boscosa cercana.

Tras perderlo de vista, comenzaron las búsquedas, pero no fue posible localizarlo durante la noche.

Hallazgo en la laguna

El cuerpo fue encontrado en la mañana del miércoles dentro de una laguna perteneciente a una planta de tratamiento de aguas residuales en el Parque dos Caetés.

Familiares identificaron al menor después de que fuera retirado del agua.

En el lugar estuvo presente el teniente José Alexandre Nascimento, del Cuerpo de Bomberos Militares de Alagoas, quien confirmó que el cuerpo correspondía al niño desaparecido.

El oficial informó que al llegar al sitio notó la presencia de la laguna de la planta de tratamiento.

Condiciones del lugar

Un reportaje realizado en el área constató que el portón de acceso solo cerraba con un pestillo.

También se observaron espacios abiertos en las vallas que deberían impedir la entrada al lugar.

Dentro del terreno había un sofá y paquetes de galletas, lo que indicaría la presencia frecuente de personas en un área que no es de acceso público.

Pronunciamiento de las empresas

Tras el hallazgo, fueron consultadas las empresas BRK, Saneamento Alta Maceió (SANAMA) y la Compañía de Saneamiento de Alagoas (Casal).

BRK informó que no posee planta de tratamiento en el Parque dos Caetés.

SANAMA explicó que comenzó a operar en el barrio en el segundo semestre de 2025, que existen sistemas aislados y que la operación y el mantenimiento continúan bajo responsabilidad de Casal.

Por su parte, Casal lamentó lo ocurrido y señaló que la estructura es exclusiva para el tratamiento de aguas residuales, no es de acceso público ni adecuada para actividades recreativas o reuniones.

La empresa indicó que la unidad está ubicada en una zona aislada, rodeada de alambre de púas, postes y setos, y que se realizan patrullajes frecuentes.

Sin embargo, afirmó que el lugar ha sido blanco de actos vandálicos constantes que afectan los equipos de protección.

Finalmente, la compañía informó que está colaborando con las autoridades competentes en la investigación y que permanece a disposición para brindar cualquier información adicional necesaria.