Gabrielle, una mujer de 26 años, falleció tras permanecer 15 días internada a causa de un ataque con arma de fuego perpetrado por su pareja, Douglas, en el marco de un historial de violencia intrafamiliar.
La víctima convivió durante cuatro años con Douglas. Era madre de tres hijos: un niño de 9 años y dos bebés de 2 años y 11 meses, este último aún en período de lactancia.
Los dos menores eran hijos de Douglas, quien no aceptaba al hijo mayor de Gabrielle.
El hecho se produjo durante una discusión doméstica cuya ubicación específica no fue detallada, pero ocurrió en Brasil. Tras el ataque, Douglas se dio a la fuga.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, las disputas eran frecuentes y el niño de 9 años era señalado como objetivo recurrente de agresiones.
En un episodio previo de especial gravedad, el menor sufrió lesiones en el rostro por parte de Douglas a raíz de un conflicto originado por un dulce que la madre le había dado.
Posteriormente, el niño habría presenciado a Douglas con otra mujer y comunicó la situación a su madre.
La revelación derivó en amenazas, registradas en audios dirigidos al menor, en los que se advertía que la madre “pagaría” por lo ocurrido.
Durante una discusión posterior, Gabrielle decidió retirarse del lugar y, al hacerlo, fue alcanzada por un disparo. El agresor huyó inmediatamente.
Tras el fallecimiento de Gabrielle, los tres hijos quedaron bajo el cuidado de familiares maternos, en un entorno de resguardo por razones de seguridad.




