La muerte de Maria Luiza Rodrigues, de 11 años, víctima de la enfermedad de Chagas, ha reavivado la alerta de las autoridades sanitarias sobre la propagación de la infección en la Región Metropolitana de Belém, Pará, Brasil, especialmente en el municipio de Ananindeua, donde reside.
La niña falleció tras desarrollar insuficiencia cardiaca, una de las complicaciones más graves de la enfermedad.
Según información de allegados a la familia, Maria Luiza se encontraba hospitalizada desde el 11 de este mes en el Hospital Beneficente Portuguesa, ubicado en el barrio de Umarizal, en Belém.
Las pruebas de laboratorio confirman la infección por el protozoo causante de la enfermedad. El entierro tuvo lugar la tarde del sábado (24) en un cementerio privado de la región.
Según informes, la niña consumió açaí en Ananindeua días antes del diagnóstico, hipótesis que se está considerando en la investigación epidemiológica.
Un hermano de la víctima, también menor de edad, permanece hospitalizado y dio positivo en la prueba de Chagas.
En un comunicado oficial, la Municipalidad de Ananindeua informó que la ciudad ya ha registrado 37 casos confirmados de la enfermedad y tres fallecimientos.
Según la Secretaría Municipal de Salud (Sesau), la situación se monitorea continuamente, siguiendo estrictamente los protocolos definidos por el Ministerio de Salud.
Como medida de respuesta, la municipalidad ha intensificado las vigilancia sanitaria y ambiental, prestando especial atención a la cadena de producción de açaí, un alimento tradicionalmente asociado con la transmisión oral de la enfermedad en la región amazónica.
Las inspecciones involucran a equipos de Vigilancia Sanitaria y Vigilancia Ambiental, así como a la colaboración con la Casa do Açaí, la Secretaría Municipal de Medio Ambiente y la Policía Municipal.
El objetivo es reforzar las prácticas adecuadas de higiene, manipulación y almacenamiento del producto.
A nivel estatal, la Secretaría de Salud Pública del Estado de Pará (Sespa) aclaró que los datos sobre nuevos casos y fallecimientos se consolidan a partir de las notificaciones enviadas por los municipios a través de un sistema oficial, con actualizaciones semanales.
El departamento también destacó la celebración de reuniones técnicas para fortalecer las investigaciones epidemiológicas y ampliar las estrategias de prevención.
Se recomienda a la población que las personas que presentan síntomas como fiebre persistente, malestar general, inflamación y alteraciones cardíacas acudan inicialmente a una Unidad Básica de Salud para su evaluación y derivación correspondiente.
Además del caso de María Luiza, el municipio también registró la fallecimiento de Ronald Maia da Silva, de 26 años, también atribuido a la enfermedad de Chagas.
Según sus familiares, el joven comenzó a presentar síntomas a principios de diciembre de 2025 y buscó atención en unidades de salud de Ananindeua y Belém.
Ronald ingresó a la Sala de Emergencias Augusto Montenegro el 27 de diciembre y falleció cuatro días después, el 31 de diciembre.
Datos oficiales de Sespa (Secretaría de Salud del Estado de Pará) indican que, en lo que va de 2026, se han confirmado tres casos de la enfermedad en Pará.
En años anteriores, el estado registró 466 casos y ocho muertes en 2025; 494 casos y seis fallecimientos en 2024; 537 casos confirmados y tres fallecimientos en 2023; y 347 casos con cinco fallecimientos en 2022.
Las autoridades enfatizan que la prevención, combinada con la vigilancia sanitaria y el consumo seguro de alimentos, es fundamental para contener la propagación de la enfermedad de Chagas en el estado.
