El repartidor de pizza Marcelo Julio da Silva, de 52 años, perdió la vida la noche del miércoles 21, luego de ser atacado durante un intento de robo en la calle Manuel de Araújo, ubicada en el barrio de Irajá, en la Zona Norte de Río de Janeiro, Brasil.
De acuerdo con registros de cámaras de seguridad instaladas en la zona, la víctima había finalizado una entrega y salía de un edificio cuando se subió a su motocicleta.
En ese momento, fue interceptado por dos individuos armados, quienes también se desplazaron en otra motocicleta.
Al verse amenazado, el repartidor arrojó al suelo la bolsa con el pedido e intentó escapar corriendo, pero fue alcanzado por un disparo por la espalda a pocos metros del lugar. Los agresores no sustrajeron ni el vehículo ni la entrega.
El Cuerpo de Bomberos informó que una unidad del cuartel de Irajá fue alertada a las 21:51 horas. Al llegar, los rescatistas confirmaron que el hombre ya no presentaba signos vitales.
El cuerpo fue trasladado posteriormente al Instituto Médico Legal (IML) para los procedimientos correspondientes.
Agentes del 41.º Batallón de la Policía Militar (BPM) acordonaron el área para facilitar el trabajo de la pericia forense.
En declaraciones a la prensa, el hermano de la víctima, Claudio Julio da Silva, de 56 años, auxiliar de servicios generales, expresó el impacto que provocó la pérdida en el entorno familiar y destacó el carácter trabajador de Marcelo.
Señaló que la víctima mantenía una relación cercana con sus sobrinos, a quienes trataba como a sus propios hijos, y que ahorraba con la intención de adquirir un taxi, proyecto que quedó inconcluso tras el hecho.
Un amigo de larga data, Mario Soares Junior, relató que conoció a Marcelo desde hace aproximadamente 30 años y recordó que trabajó durante cinco años en la pizzería Forneria Original.
Indicó además que utilizaba la misma motocicleta desde 2010 y que era reconocida en el barrio por su disposición, amabilidad y apoyo constante a familiares y conocidos.
Desde un edificio frente al lugar del suceso, la vecina Verónica Vierno afirmó haber escuchado gritos instantes antes del disparo.
Según su testimonio, al asomarse al balcón observó al repartidor ya tendido en el suelo, detrás de un vehículo estacionado.
Añadió que un residente descendió para auxiliarlo y que la víctima pareció intentar comunicarse por teléfono, aunque la asistencia no llegó a tiempo.
La pizzería donde trabajaba Marcelo está ubicada en Vila da Penha, también en la Zona Norte de la ciudad. El establecimiento fue contactado por medios de comunicación, pero optó por no emitir declaraciones.
El hecho es investigado por la División de Homicidios, que continúa con las diligencias para esclarecer las circunstancias del ataque y dar con los responsables.

