Una adolescente de 14 años perdió la vida el domingo tras sufrir una descarga eléctrica mientras se encontraba en una piscina residencial en el municipio de São José dos Pinhais, en el estado de Paraná (PR), Brasil.
De acuerdo con la información disponible, la menor fue identificada como Ana Flávia de Oliveira Okamoto, quien se encontraba pasando sus vacaciones escolares en la vivienda de su abuela, un lugar al que solía acudir con frecuencia y por el que sentía un fuerte apego familiar.
El hecho ocurrió dentro de la propiedad, en un contexto doméstico y sin la participación de terceros.
Según el relato ofrecido por su madre, Eliane Okamoto, la adolescente se encontraba jugando dentro de la piscina cuando, de manera accidental, entró en contacto con un cable eléctrico que se hallaba próximo al área.
Al momento de lanzarse al agua, su mano tocó el conductor, lo que provocó una electrocución inmediata.
La menor falleció en el lugar, sin que fuera posible realizar maniobras de auxilio eficaces.
La madre explicó que al momento del incidente se encontraba en Guaratuba, ciudad donde reside, y que se trasladó de inmediato hasta São José dos Pinhais al recibir la noticia.
Sin embargo, al llegar, la joven ya había fallecido a causa de la descarga eléctrica.
Hasta el momento, la Policía Civil no ha confirmado públicamente si se abrirá una investigación formal para esclarecer las circunstancias técnicas del accidente.
Medios locales informaron que se solicitó información oficial a las autoridades competentes, sin que se haya emitido aún un pronunciamiento.
Las exequias se realizaron el lunes, con el velatorio y posterior entierro en el cementerio Pedro Fuss, ubicado en São José dos Pinhais, donde familiares, amigos y miembros de la comunidad educativa se reunieron para despedir a la adolescente.
El Colegio Monteiro Lobato, institución en la que Ana Flávia cursaba el octavo grado y se preparaba para iniciar el noveno, difundió una nota institucional expresando su pesar por la pérdida.
En el comunicado, la comunidad escolar manifestó su consternación ante el fallecimiento inesperado de la estudiante y destacó su presencia activa dentro del centro educativo.
Tanto su familia como la escuela resaltaron que la adolescente mostraba intereses artísticos y creativos, entre ellos el canto, la música y la cocina, además de habilidades vinculadas a actividades manuales y estéticas.
En un mensaje difundido por su madre, se destacó que Ana Flávia de Oliveira Okamoto era considerada una hija dedicada, una estudiante destacada y una joven con múltiples talentos desarrollados desde temprana edad.

