Arlindo de Souza, apodado públicamente como el “Popeye brasileño”, falleció a los 55 años en la ciudad de Recife, capital del estado de Pernambuco, Brasil, según confirmaron familiares.
El deceso ocurrió el martes 13, mientras permanecía internado en el Hospital Otávio de Freitas, ubicado en el sector de Tejipió, en la Zona Oeste de Recife.
De acuerdo con el entorno familiar, la causa de la muerte estuvo relacionada con complicaciones derivadas de problemas renales, una condición que afectaba su estado de salud.
La información fue ratificada por Denis Gomes de Luna, gerente ambiental y sobrino del fallecido, quien detalló que el cuadro clínico se agravó en los últimos días.
El hombre, también identificado como Arlindo Anomalia o Arlindo Montanha, residía en Aguas Compridas, un barrio del municipio de Olinda, dentro del área metropolitana de Recife.
Su figura se hizo ampliamente conocida a nivel nacional a comienzos de los años 2000, cuando participó en programas de televisión en distintas regiones de Brasil, donde exhibía un físico de apariencia extrema.
La notoriedad pública de Arlindo de Souza se debió a las inyecciones de aceite mineral en los brazos, una práctica que alteró visiblemente la forma de sus músculos y que lo convirtió en un personaje recurrente en espacios mediáticos.
Su imagen fue difundida en reportajes y entrevistas que abordaban su historia personal y su transformación corporal, lo que le valió el sobrenombre con el que fue identificado durante años.
El fallecimiento de Arlindo de Souza fue registrado por las autoridades sanitarias locales y confirmado por su familia, que informó que los problemas renales representaron el principal factor en el deterioro de su salud.
Su muerte pone fin a la historia de una figura que alcanzó relevancia nacional por su apariencia física y su presencia constante en la televisión brasileña durante una etapa determinada.




