Una menor identificada como Anna Clara Soares de Britto de 11 años falleció por asfixia por inmersión en una piscina residencial de Campinas, en el interior del estado de São Paulo, Brasil, luego de que su cabello quedara atrapado en el sistema de succión del desagüe, según informaron las autoridades locales.
El hecho ocurrió durante el periodo de vacaciones escolares, cuando la vivienda era utilizada con fines recreativos.
El accidente se produjo mientras la niña se encontraba nadando junto a una amiga dentro de la piscina. En ese momento, los adultos responsables permanecían fuera del área acuática.
De acuerdo con el relato preliminar, la menor se sumergió cerca del borde, zona donde se localiza el drenaje, y no volvió a emerger.
La ausencia fue advertida varios minutos después, cuando familiares ingresaron al agua y lograron retirarla.
Tras ser sacada de la piscina, equipos de rescate y personal de emergencia realizaron maniobras de reanimación durante varios minutos, sin obtener respuesta favorable.
La víctima sabía nadar y tenía experiencia previa en el uso de piscinas, dato que fue confirmado por su entorno familiar.
La investigación inicial señala que el sistema hidráulico del desagüe carecía de mecanismos de protección adecuados, lo que habría generado una fuerza de succión suficiente para inmovilizar el cabello de la menor, impidiéndole liberarse.
Especialistas en ingeniería hidráulica explican que este tipo de estructuras, cuando no cuentan con cubiertas de seguridad certificadas, representan un riesgo elevado, especialmente para niños.
El caso vuelve a poner en evidencia los peligros asociados a desagües sin dispositivos antiatrapamiento en piscinas residenciales.
Informes técnicos indican que la falta de mantenimiento periódico, la ausencia de inspecciones preventivas y el uso de sistemas obsoletos incrementan la probabilidad de incidentes graves.
Autoridades competentes y profesionales del sector de la construcción coinciden en la necesidad de contar con desagües de doble tapa, sistemas de liberación automática de presión y componentes certificados, así como en la supervisión permanente de adultos durante el uso recreativo.
También se destaca la importancia de señalizar las zonas de succión y de desactivar la bomba cuando la piscina está siendo utilizada por menores.
El suceso es investigado para determinar responsabilidades técnicas y administrativas, mientras se analizan las condiciones estructurales de la piscina donde ocurrió el hecho.

