María Zilá Barros Mello

La Policía Civil abrió una investigación para esclarecer el fallecimiento de María Zilá Barros Mello, una mujer de 68 años, cuyo cuerpo fue localizado el 30 del mes pasado dentro de una fosa poco profunda en el Cementerio de Irajá, Río de Janeiro, Brasil, situado en la Zona Norte de la ciudad.

El hallazgo fue realizado por trabajadores de la concesionaria Rio Pax, responsables de la administración del camposanto.

Tras detectar la situación, los empleados notificaron de inmediato al SAMU (Servicio de Atención Móvil de Urgencias), cuyos equipos acudieron al lugar y confirmaron el deceso en el sitio.

La escena fue preservada para permitir el trabajo de las autoridades competentes.

La División de Homicidios de la Capital (DHC) llevó a cabo las primeras diligencias en el cementerio con el objetivo de determinar las circunstancias y la causa del fallecimiento, debido a que el informe preliminar no arrojó conclusiones definitivas.

Durante la inspección inicial se constató que la víctima presentaba una lesión en la cabeza, dato que forma parte de las líneas de análisis abiertas por los investigadores.

De acuerdo con la Policía Civil, ninguna hipótesis ha sido descartada hasta el momento.

Información aportada por familiares indica que María Zilá Barros Mello atravesaba problemas psicológicos y se encontraba bajo tratamiento con medicación controlada.

Según este testimonio, la mujer había salido de su vivienda con la intención de pasear a su perro, el cual fue encontrado permaneciendo junto a ella en el cementerio cuando se produjo el hallazgo.

Las autoridades continúan recopilando datos, testimonios y elementos técnicos que permitan reconstruir los hechos, precisar qué ocurrió, cómo sucedió y en qué condiciones, como parte del proceso de investigación en curso.