La Policía del condado de Suffolk, en Long Island, Estados Unidos, protagonizó un operativo de emergencia el día de Navidad tras rescatar a un niño de ocho años que cayó en un lago parcialmente congelado frente a su complejo de apartamentos, en la ciudad de Patchogue.
El menor, identificado como Tayvion, alumno de tercer grado, intentó cruzar el cuerpo de agua al considerar que la capa de hielo era estable, pero terminó sumergido en agua helada hasta la altura del pecho.
El incidente se registró alrededor de la 1:00 p. m. (hora local), cuando el niño buscaba regresar a su vivienda utilizando un atajo habitual.
Al avanzar, el hielo comenzó a fracturarse, dejándolo atrapado entre placas inestables que continuaban cediendo.
Sin posibilidad de salir por sus propios medios, el menor pidió auxilio a gritos, lo que alertó a residentes del área, quienes contactaron de inmediato al servicio de emergencias 911.
Tres agentes que patrullaban en las inmediaciones acudieron rápidamente al lugar e iniciaron las maniobras de rescate.
El comisionado de policía del condado de Suffolk, Kevin Catalina, explicó que el menor se encontraba con el agua a la altura del pecho y que las bajas temperaturas limitaban severamente su capacidad de movimiento.
De acuerdo con reportes de CBS News, el niño permaneció varios minutos en esa situación hasta que se logró completar la extracción.
Los oficiales James Rizzo, Andrew Tirelli y Michael Santillo recurrieron a soluciones improvisadas para alcanzar al menor.
Uno de ellos armó un sistema de rescate utilizando un chaleco salvavidas y una cuerda de remolque; sin embargo, al lanzar el dispositivo, el niño no logró sujetarlo. “¡No puedo!”, exclamó el menor mientras los agentes le pedían que mantuviera la calma, según versiones de medios locales.
Ante la complejidad del escenario, el sargento Michael Santillo avanzó cuidadosamente sobre el hielo hasta llegar al niño.
Durante la maniobra, el agente perdió momentáneamente el equilibrio, pero consiguió incorporarse y asegurar al menor.
Posteriormente, ambos se desplazaron hasta la orilla, logrando salir del lago. El propio Santillo relató lo ocurrido durante una conferencia de prensa realizada el sábado (3), en la que el menor se reunió con los policías que participaron en el operativo.
Una vez en tierra firme, Tayvion presentaba signos evidentes de exposición al frío y su ropa estaba completamente mojada, aunque no mostraba lesiones visibles.
Según información de FOX 5 Nueva York, fue trasladado a un centro hospitalario para evaluación médica, permaneció en observación por un corto periodo y recibió el alta poco después, regresando a su hogar durante las festividades navideñas.
Días más tarde, el viernes (2), el niño expresó personalmente su agradecimiento a los agentes y aprovechó el encuentro para enviar un mensaje a otros menores: “No caminen sobre el hielo”.
El comisionado Kevin Catalina calificó el suceso como un “milagro navideño” y destacó la actuación coordinada y efectiva del equipo policial.
Por su parte, el sargento Santillo minimizó los elogios recibidos y señaló, según News12, que el rescate forma parte de sus responsabilidades profesionales.
Las autoridades locales continúan utilizando este tipo de casos para informar sobre los riesgos de los lagos y ríos congelados durante el invierno.
Datos citados por el Departamento de Bomberos de Cottleville indican que alrededor de 250 personas pierden la vida cada año en Estados Unidos tras caer en aguas heladas.
La exposición repentina al frío extremo puede generar choque térmico y una rápida disminución de la capacidad motora, efectos que suelen manifestarse en aproximadamente diez minutos, reduciendo de forma considerable las posibilidades de supervivencia.
