Una niña de nueve años se convirtió en la única testigo directa del femicidio de su madre, Noelia Luciana Fonseca de Almeida, la niñera que fue asesinada de un disparo en el rostro durante la madrugada del domingo en la provincia de Misiones, Argentina.
El crimen ocurrió dentro de la vivienda donde residía la víctima, en un hecho que conmociona a la comunidad local.
De acuerdo con el testimonio brindado por familiares, la menor se despertó sobresaltada por el estruendo del disparo y se dirigió de inmediato a la habitación de su madre.
Allí encontró a Fonseca gravemente herida y sangrando. En estado de shock, la niña presenció cómo Tomás Emerson Gómez, señalado como el autor del crimen, permanecía en la casa tras el ataque.
Según relató Susana Padilla, prima de la víctima, en declaraciones a Radioactiva 100.7, el acusado habría obligado a la menor a ayudarlo a preparar un bolso antes de huir. “Le dijo que se iba y que su mamá iba a estar bien”, contó la familiar, aún visiblemente afectada por lo ocurrido.
La familia se enteró del homicidio pocas horas después, cuando la empleadora de Fonseca se comunicó para alertar sobre el ataque.
Desde el primer momento, los allegados supieron quién era el presunto responsable, ya que la hija de la víctima permanecía en la vivienda y pudo relatar lo sucedido.
La menor detalló que vio salir sangre del rostro de su madre tras el disparo y que, pese a la gravedad de la situación, Gómez escapó del lugar luego de pedirle que lo asistiera.
El sospechoso contaba con antecedentes y denuncias previas por violencia, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación.
Tras la denuncia, la Policía de Misiones activó un amplio operativo cerrojo, con patrullajes, rastrillajes y controles en distintos puntos de la zona.
Luego de varias horas de búsqueda, el sospechoso fue localizado y detenido alrededor de las 9 de la mañana del lunes.
Gómez fue encontrado en compañía de su jefe y quedó inmediatamente a disposición de la Justicia.
Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron un arma calibre .32, municiones, una vaina servida y una mochila, elementos que ahora forman parte de la causa judicial.
La investigación continúa para esclarecer por completo las circunstancias del femicidio y determinar las responsabilidades penales del acusado, mientras la niña recibe contención psicológica por el trauma sufrido.



